Compasión y lástima.

La compasión viene de comprender que todos luchamos contra nosotros mismos, con nuestros propios demonios, con todo aquello que vive en el interior de lo cual no nos hacemos responsables y por tanto los proyectamos en los otros.  Cuando ya hemos visto y reconocido lo nuestro comprender a otro es más sencillo y podremos ver con compasión a todos.

Sabremos reconocer lo difícil que es.  Sabremos ver sin juzgar.  Sabremos amar porque nos amamos a pesar de todo.

Son muchos los pasos que hay que dar hacia adentro para crecer en esa dirección.

Seremos compasivos con nosotros primero. Dejaremos de ser violentos hacia nosotros. Daremos lo que hemos creado en el interior.

Nadie da lo que no tiene.

La lástima que podemos sentir por otro es lo que da un sentido de superioridad al ego. Lástima por nadie, amor por todo, empezando por mí.


Amelia Camacho Guerrero.

14 junio 2020.

Intención : frecuencia y vibración.

La intencionalidad en la vida puede expresarse en palabras, emociones, acciones y todas ellas hablan de la frecuencia vibratoria que cada uno vive.

Todo lo que somos se manifiesta en cada cosa que hacemos. 

Somos lo que expresamos. Somos nuestro lenguaje.

 Todo habla de nosotros y lo que hay en cada uno. La energía se manifiesta en frecuencias y es natural que, si somos energía, todo lo que emana de cada persona, tenga una frecuencia acorde a sus expresiones.

Se habla y se recomienda en muchas lecturas y cursos que es importante elevar la frecuencia vibratoria y para ello se proponen diferentes técnicas y trabajos.

El conocimiento que recibimos y que vamos comprendiendo nos ofrece pautas para saber como elevar la frecuencia vibratoria y las propuestas tienen efecto al aplicar el conocimiento que resuena en el interior como la verdad en uno mismo.

Las intenciones van acompañadas de propósitos y cuando se originan en los deseos del ego cumplen con objetivos que satisfacen necesidades que el exterior cubre.

Las intenciones limpias que tienen origen en la consciencia no buscan recompensas, son puras, naturales y espontáneas. Tienen una frecuencia coherente con el desarrollo de la consciencia del individuo.

Llevar nuestras intenciones a buen término exige presencia, disciplina y atención.


Amelia Camacho Guerrero.

13 junio 2020.


El disfrute de las cosas simples.

Parece una acción muy fácil de hacer y no es tan común, en la mecanicidad se vive bajo ritmos acelerados y todo es rápido, no hay tiempo para nada. Darse la oportunidad de detenerse para observar los eventos cotidianos requiere de calma y de silencio mental. Estar presente, estar consciente del momento y apreciar cada instante exige una intención.

La consciencia que ha despertado para descubrir algo nuevo se manifiesta con atención y la atención es factor importante para poder disfrutar todo.

Intención y atención van de la mano.

La forma en que se vive desde el ego, no da esta posibilidad ya que solo busca el disfrute del placer de los sentidos que es efímero.

El resultado de aprender a estar presentes reditua el mayor disfrute de lo que se vive.

El enfoque constante en lo que sucede en el interior de cada uno y la intención de percibir de otra forma todo lo que somos y nos rodea. Soltar creencias, aprendizajes, cambios en las formas habituales de pensar hará que las intenciones se fortalezcan con la voluntad nacida de la consciencia.


Amelia Camacho Guerrero.

11 junio 2020.

Intención y atención.


Las buenas intenciones y deseos que constantemente aparecen en la mente y que carecen de la atención y la voluntad necesaria para su realización, se pierden pero dan la falsa idea de permanencia.

Si, podemos pasarnos la vida con la mente llena de buenas intenciones y realmente las vivimos por instantes, es cierto, pero al no cumplirse se convierten en ilusiones que nos mantienen dormidos, inconscientes.

Ignoramos que la intencionalidad que ha de ser parte de las acciones, conlleva la inclusión de la voluntad y no del deseo. Estos dos términos son confundidos. No es lo mismo. 

La fuerza de voluntad requiere de consciencia de esfuerzo para vencer ese producto mental que surge tan abundantemente del ego y que al ser atendido engaña y hace creer que porque hacemos lo que queremos y nos complacemos , tenemos fuerza de voluntad. Todo lo contrario.

Ir en contra de lo que el ego demanda implica el fortalecimiento de la voluntad y de la intención que solo con la atención que mantengamos en nuestros propósitos podremos conseguir.

Voluntad, intención y atención son producto de un trabajo constante, de la observación frecuente, de la decisión de cambio y de la consciencia.

Salir de la ilusión de creer que hacemos lo que no hacemos y vernos con honestidad para así llegar a la comprensión de todo lo aprendido es un paso muy importante.

El ego se disfraza con muy buenas intenciones y puede ser que caigamos en la trampa sin darnos cuenta creyendo algo muy diferente.


Amelia Camacho Guerrero.

11 junio 2020.

Empezar de nuevo.


Empezar de nuevo. ¿ Cuántas veces se ha dado esta situación en nuestras vidas ?.

 Yo creo que muchas. 

 Hemos empezado cada día, cada proyecto, cada vez que iniciamos algo nuevo, cada cambio en la vida, todo ha sido un inicio y sin darnos cuenta pasamos por este camino a veces desconocido con éxito y ganando experiencia y conocimiento.

No es nuevo el reinicio de esto.

¡ Si ! Las condiciones no son las mismas, las impresiones tampoco son iguales, nada es lo mismo. La oportunidad es siempre diferente para aprender algo. Así ha sido siempre. Eso es lo que hace a la vida tan increíble.

A cada paso ganamos elementos para la siguiente etapa y vamos aplicando la consciencia obtenida que ha de servir para facilitarnos el tránsito en los momentos más complicados y así construir una travesía llena de bendiciones.


Amelia Camacho Guerrero.

3 mayo 2020.

Regreso al trabajo.


La incertidumbre no está ausente en esta condición. El regreso a las actividades laborales se presenta con muchas dudas, con muchas preguntas y poca claridad.

Estamos acostumbrados a las certezas a las cosas claras y a las respuestas que nos ofrezcan seguridad. 

 Hoy no hay nada de eso.

Las reglas del juego cambiaron muy drásticamente, de la noche a la mañana todo es ya muy diferente. 

Volver a nuestras áreas de trabajo será totalmente diferente. 

Las condiciones actuales proponen tiempos de actividad en casa o en la oficina o en algo que tal vez no se haya experimentado antes.

Todo es nuevo. ¿ Yo soy nueva también ?

¿ Mi mente está lista para los cambios ?

¿ Emocionalmente como me siento con todo esto?

Tal vez nada vuelva a ser igual. Más vale aceptar y fluir sin resistencia a lo que ya está frente a nuestros ojos y no podemos cambiar.

Estamos aprendiendo lecciones muy novedosas, son retos y desafíos que nos ayudarán a conocernos y a valorarnos.

Aprovechar el confinamiento para fortalecer nuestro interior y prepararnos para el tiempo que viene, afianzar el conocimiento y la comprensión de lo aprendido para tener la fuerza y el poder para continuar en el proceso evolutivo con aceptación y armonía son objetivos para tener en cuenta.


Amelia Camacho Guerrero.

4 mayo 2020.

Volver a la vida.

Éste título puede parecer un poco loco pero no lo es, volver a las actividades que se han desempeñado y ver que las condiciones han cambiado es como vivir una realidad desconocida.  Actitudes que hoy se manifiestan bajo reglas distintas y obligan a dar respuestas que nunca hubiéramos deseado. 

La vida se ve , para cada persona, de una manera diferente, lleva la carga de la experiencia que nos ofreció un largo periodo de confinamiento y todo lo que marcó física, mental y emocionalmente ésta situación.

Es una buena pregunta para uno.¿ Qué cambió? ¿ Que me ha dado este aprendizaje? ¿Que tomar en cuenta de todo esto ? Nada ha de pasarse por alto. Para todos será importante analizar las huellas del evento vivido.

Volver a vivir. Tal vez ahora sí sea importante vivir de a deveras. Enfocar la atención en lo relevante que pudimos observar en este tiempo.

Volver a la vida con más claridad mental. Volver a la vida con mucha más creatividad. Volver a la vida con fé, con amor, con fuerza personal, con atención para lo esencial. Con cambios significativos que marquen un antes y un después. Con ánimo interior para reconocer que somos capaces de manifestar una consciencia y responsabilidad por nosotros mismos.

Dejar atrás los miedos y temores y expresar lo que somos con todas las fuerzas del ser habita en el interior de cada uno.

Vivir en aceptación y armonía. Vivir para descubrir lo que somos. Vivir cada instante y disfrutarlo venga como venga. No esperar nada y gozarlo todo.

Esta es una etapa muy buena para crecer, para abrir los ojos y aprovechar el tiempo de evolución.


Amelia Camacho Guerrero.

3 mayo 2020.

Normalidad.


Normalidad : cualidad que se ajusta a ciertas normas,reglas o características habituales.

Normas, reglas, que rigen el medio en que vivimos.

La normalidad es diferente en cada caso pero la sociedad dicta lo que regula el comportamiento en cada lugar.

Lo normal de manera personal varía de acuerdo a creencias, costumbres, y formas de pensar.  En este tiempo la normalidad tiene que ver con la consciencia, el nivel de aceptación del cambio que representa la completa transformación de la realidad en sus diferentes aspectos.

La realidad es cambiante y sus reglas también. Si nosotros no avanzamos con los cambios que se nos presentan vivimos en una constante lucha contra lo que no se va a amoldar a nuestra particular forma de ver la vida.

En cada etapa de nuestra vida hemos estado experimentando realidades diferentes. Como hijos, como estudiantes, como parejas, como trabajadores, etc., Y en todos esos momentos ha habido realidades con normas distintas, reglas que dictan conductas y comportamientos adecuados para cada situación. En el exterior también vivimos cambios.

El tema no nos es desconocido.  Ésta vez es avasallador. Es muy amplio el cambio. Cambio el mundo entero.  Pero todo empezó desde nosotros. Desde nuestro centro hasta el exterior, vemos en todas partes transformación y modificaciones. Éste es un momento trascendente.

Es una oportunidad de crear una realidad consciente desde el interior, una visión muy diferente a lo ya vivido, un momento que nos ofrece capacidad de elección, unión y cooperación, ayuda y amor de todos y para todos.

No es claro para muchos lo que éste profundo cambio trae y menos aún el propósito que le acompaña. La verdad se irá descubriendo y el que tenga ojos para darse cuenta lo verá.

La evolución de la humanidad entera no espera. Ésta sucede sin permiso ni autorización. 

Estamos experimentando una época llena de eventos que nunca imaginamos. Los tiempos que vienen serán el resultado de esa transformación.

Nuestra consciencia ha de estar abierta para vivir en aceptación y crecimiento, en observación constante de nuestro propio despertar.


Amelia Camacho Guerrero.

29 mayo 2020.




La Nueva realidad.

La nueva forma de vida, la nueva manera de hacerlo todo, la nueva manera de responder a las impresiones y eventos cotidianos.... empezó desde que inició la cuarentena.

Para muchos la incertidumbre de estos momentos les conduce a la pregunta constante sobre el futuro y a querer conocer como será la: " nueva realidad " y esa, ¡ ya está aquí !. La hemos estado experimentando todo este tiempo.

Estamos aprendiendo maneras distintas de comportamiento, de relación, de todo lo que diariamente hacemos. Las actividades, el trabajo, la escuela, la comida, el descanso, todo, absolutamente todo es ya diferente.

Sin embargo lo que más está siendo transformado está en nuestro interior, nuestra manera de pensar, de ver el mundo.

Nada es, ni volverá a ser, de la misma manera, de la forma en que lo habíamos estado viviendo. Será inútil esperar que todo tome el mismo cauce.

Ahí es en donde hemos de centrar nuestra atención. Las cosas han cambiado y nosotros también. El escenario ante el que estamos es desconcertante y atemoriza a todos, el miedo se ha vuelto un ingrediente de todos los días. Es necesario superar lo que impide que el cambio sea un proceso de transformación natural que favorezca el desarrollo psicológico.

Después de todo esto, la pregunta obligada es, ¿ Que es lo normal ?


Amelia Camacho Guerrero.

28 mayo 2020.

PERDÓN : un acto de consciencia.

Recordando que perdonar significa tomar consciencia de la realidad que experimentamos con la percepción que teníamos de lo vivido en el interior y en el momento de lo sucedido, podremos aplicar lo comprendido.

Solo la consciencia que se expande ante una comprensión respaldada por el conocimiento de uno mismo puede realizar este acto sublime que libera y conduce a la paz interior.

Es mucho lo que hay que reflexionar para vernos con claridad. ¿ Que perdonar y a quien ?

La lista puede ser enorme, y así de enorme es el bienestar que lograremos.

Empecemos por los más cercanos. Padres, hermanos, abuelos, tios y familia en general.

Todos aquellos que nos han acompañado a lo largo del camino. Los que recordamos y los que no.

Para hacerlo te sugiero llevar a tu mente el recuerdo de ellos, imaginarlos frente a ti como si ahí estuvieran. No importa si no tienes una clara visión de todos, basta con tu pensamiento.

Lo más importante es la clara intención de manifestar tu deseo de liberarte y liberarlos.

Los perdono por todo lo que yo imaginé que me hacían, por los daños y ofensas que les adjudique, por sus críticas, por todo lo que me negaron, por las expectativas no cumplidas, por todo lo que me alejo de la comprensión que merecían. 

Perdón por no reconocerlos como lo que son.

Más que nada Perdón para mí:

Por olvidarme de mí. Por creer que todos tenían que hacerme feliz. Porque puse en sus manos mi bienestar. Porque me descuide y descuide mi cuerpo y mi mente, mis emociones. Por crear historias que me lastimaron y me  hicieron sufrir. Por el desamor, por no apreciar y agradecer todo lo que hacían por mí. Por no darme cuenta de la cantidad de manos que participan en la vida que vivo. Por no darme cuenta del privilegio de tenerlos en mi vida. Por no reconocer el amor que me ofrecieron. Por el egoísmo, la envidia, el rechazo, la mentira, la negación en que he vivido. Me perdono por no darme el amor que tanto busque en otras personas. Me perdono por hacerlos responsables de mi vida y experiencia.

Es mucho lo que tenemos que reconocer para liberar las culpas y las deudas que creemos tener.

Cada persona tendrá percepciones variadas y diferentes y mientras más profundicemos mejor será el resultado.

Esto no es más que una idea que, en estos tiempos podemos llevar a cabo y que nos puede dar oportunidad de reconciliación con nosotros y con los que convivimos.

Después de hacer este ejercicio honesta y conscientemente, nunca verás a los demás de la misma manera y mejor aún, no te verás a tí mismo con los mismos ojos.

Realmente no hay nada que perdonar, solo hay que aceptar la responsabilidad de lo vivido en inconsciencia por la gran ignorancia en la que hemos estado.

Sanarse es esto. Purificar el pensamiento, las emociones, las relaciones, para poder vivir de otra manera.

Todo ha cambiado y nosotros podemos cambiar también, no por los eventos externos sino porque la consciencia hoy nos ayuda a percibir la realidad con una visión de acuerdo al nivel de frecuencia en la que vibramos.

Este es un acto de amor que merecemos. Nadie lo va a hacer por nosotros. Es nuestra verdad y solo nosotros la conocemos.


Amelia Camacho Guerrero.

24 mayo 2020.