La palabra positiva.

" Como nos cambian las palabras que elegimos."

El bienestar de las palabras nos procura el bienestar de nuestra vida.

Las palabras y nuestros recuerdos expresados dan forma a nuestro cuerpo, a nuestra expresión facial, a nuestra mirada, a nuestros gestos, etc.las palabras las sentimos en el cuerpo y forjan nuestra presencia física.  Presencia es una palabra poderosa, es expresión de lo que sentimos o dejamos de sentir, porque de ella depende la sensación que proyectamos de nuestra felicidad y satisfacción con la vida.

La primera sorpresa aparece al darte cuenta de que el lenguaje que más marca la diferencia en nuestros actos es el que utilizamos con nosotros mismos, nuestra habla interior.

Todos tenemos una memoria semántica.

Es un objetivo descubrir como nuestras propias palabras pueden ayudarnos a modificar nuestro estado de ánimo.

Necesitamos inundar la experiencia consciente de emociones positivas para cambiar la forma en que nos relacionamos con el mundo.

La complejidad de las emociones de los seres humanos se estructuran y formulan con nuestro propio lenguaje, con nuestras palabras. Es nuestro lenguaje el que crea nuestras emociones y motivaciones. 

Un enfoque positivo de la vida nos permite, en definitiva, sentirnos al mando de nuestras palabras.


Extracto del libro:. 

La ciencia del lenguaje positivo.

Autor: Luis Castellanos.

Editorial Paidós.


Amelia Camacho Guerrero.

13 agosto 2019.

Agradecimiento.

Agradecer es un acto de consciencia que solo aquellos que valoran lo que reciben pueden ofrecer. Podemos pensar que todos pueden hacerlo,  más no es así.

El agradecimiento brota del corazón, de un aprecio y valores aprendidos que están acompañados de humildad y sencillez. Nadie con actitud soberbia será capaz de manifestar un agradecimiento sincero y honesto.

Es un acto de amor.  Es la muestra personal de todo lo que se vive y es reflejo de la esencia del ser humano.

Valorar la infinidad de cosas que se disfrutan día a día es reconocer las muchas manos que participan en el bienestar que gozamos momento a momento.

Hay miles de cosas que agradecer y es bueno no dar por sentado nada. Es indispensable observar con atención todo lo que llega a nuestras manos. 

La buena voluntad de las personas que nos rodean ofrecen ayudas invaluables que en muchas ocasiones no son apreciadas en su justa medida. 

Nadie tiene obligación de dar nada, muchas veces la generosidad es interpretada de forma equivocada. Dar por amor,  por consciencia, porque se quiere no es común.

Dar por obligación genera cargas que tarde que temprano pesan y producen deudas que más tarde se cobran o se tienen que pagar. Dar sin esperar recompensas solo sucede cuando es la consciencia la que guía estos actos de generosidad.

Recibir en consciencia es algo que todos debiéramos aprender para expresar agradecimiento por todo lo se nos da aprendiendo a dar también en la misma medida que recibimos.

Decir gracias por costumbre o por hábito no es igual a decirlo porque se comprende el sublime acto de dar y recibir.

Vivir en un estado permanente de atención para íntimamente sentir aprecio cotidiano por todo es un objetivo que nos favorece a crecer como seres humanos.


Amelia Camacho Guerrero.

9 agosto 2019.





Agosto : mes de logros y enfoque personal.

Todo es favorable para lograr nuestros objetivos y propósitos en este tiempo.

Agosto, octavo mes del año en su octavo día hace un doble ocho con un significado muy interesante al expresar el infinito repetido en una puerta dimensional favorable a la realización de proyectos.

Tiempo maravilloso para centrar nuestra atención en todo aquello que queremos y que la concentración y cuidado que pongamos en ello ayudará a su manifestación.

Cuidar el pensamiento y la intención aplicando la consciencia y creación, la mente clara y precisa para definir lo que desde nuestro ser está para ser disfrutado, para darnos la oportunidad de vivirlo, es algo a nuestro alcance.

Crear en consciencia y por consciencia.


Amelia Camacho Guerrero.

8 agosto 2019.

Descubre el amor dentro de ti.

" El amor es una puerta que se abre desde adentro ".    Rumi.

Despertar el amor en el interior de uno mismo es un privilegio y el propósito de todo ser para poder compartirlo.

Es llegar a la comprensión de que es dentro que el se encuentra y no hay que esperar a que venga de ningún lado ni nadie va a traerlo a nuestra vida.

Es saber que es la propia naturaleza del ser que somos y que hay que recordar que siempre está ahí para manifestarlo.

Dejar de luchar para conseguirlo, dejar de esperar que alguna persona nos lo dé, soñar y rogar para recibirlo, creer que hay que tener suerte o una característica especial para llegar a vivirlo; son cosas que ,en la ignorancia de lo que somos aprendemos del mundo mecánico.

Al volver al Interior y reconocernos como lo que somos sabremos que la capacidad de amar que poseemos es inmensa y empezamos a descubrirla amándonos a nosotros mismos, ya que al ser fuentes inagotables de ese amor, los primeros que lo vivimos, somos nosotros para después compartirlo con los demás.

Sabernos poseedores del tesoro gozarlo y compartirlo,  no para que nos amen sino por el placer de reconocer que somos capaces de amar. Es cuando sentimos la dicha, la alegría de dar ...lo que si tenemos. Ya no decimos que amamos, vivimos el amor, es cuando no hay necesidad ni carencia, es cuando necesitamos a los demás para darles y no para que nos den lo que más queremos.

También es el momento en que bendecimos la presencia del ser o seres que tocaron la puerta que nosotros abrimos desde nuestro corazón para permitirnos expresar el caudal de amor que habita ahí y que nos pertenece ,lo podemos dar en todo momento y nada ni nadie nos lo puede quitar.

Es el amor en uno mismo , es el tesoro que todos poseemos. No se busca, no se persigue, no se tiene que luchar por el ,no se exige, ni se demanda a nadie, es nuestro y tenemos el poder de darlo y compartirlo.

Por eso el ser consciente de esto vive la libertad y la fuerza que el amor tiene y sabe que el ego no participa cuando esta fuerza superior le acompaña en todos los actos de la vida.



Amelia Camacho Guerrero.

28 julio 2019.

Poder que delegas, se pierde.

En la inconsciencia ni siquiera nos damos cuenta de que regalamos nuestro poder a muchas personas y cosas.

Así vamos por la vida construyendo las ataduras que más tarde crean todo tipo de esclavitud y sufrimiento.

Aprendemos a llevar a cabo estas acciones de todo el entorno, así es el sistema de creencias que vamos adquiriendo. Así se vive en el mundo mecánico. Los antecesores también lo hicieron y por esa razón todo convence de que eso está bien, así viven todos.

Creamos apegos a diestra y siniestra y nos sentimos bien por ello. Hasta que estos no  satisfacen las expectativas creadas y con la apertura de la consciencia vemos las razones de todo el sufrimiento. Todo es creado en la mente, y la creencia ,la idea nutre el apego,...y es solo una idea.

Dar el poder que nos pertenece a otros es un crimen contra nosotros mismos.  Recordar constantemente que cada uno es dueño de su amor, felicidad, alegría, tranquilidad,  paz interior y de todo lo que solo se experimenta dentro de nosotros mismos ,es también recuperar el poder personal, soltando y liberando a otros de una responsabilidad que no les corresponde. Mediante este cambio los demás estarán para recibir de lo mucho que podemos ofrecerles y así no dependemos de ellos ni ellos de nosotros.

Dar deja de ser un simulacro, recordando que no puedo dar lo que no tengo.

Poder que no se ejerce se pierde.


Amelia Camacho Guerrero.

22 julio 2019.

¿ Sabes que es lo que te hace humano ?

¿ Como sabes que eres humano ?  ¿Que es lo que nos hace humanos ?

Con facilidad decimos que somos seres humanos pero ignoramos lo que es eso realmente.

Las características biológicas y físicas, la capacidad de hablar, el tener una posición erecta, usar un lenguaje, etc.  Pueden estás ser consideraciones muy importantes, y si lo son, pero eso no es lo que nos hace humanos.

Muchas veces observamos comportamientos que no comprendemos y nos sorprende que algunos humanos manifiesten conductas que comparamos con las reacciones de los animales.

Dejamos de ser animales racionales cuando la consciencia de lo que somos despierta y asumimos responsabilidad de cada acto de nuestra vida, cuando dejamos de responsabilizar a otros por la forma en que vivimos. Es cuando somos" seres humanos" capaces de reconocemos en los demás y tratarlos como nos gustaría ser tratados. Es cuando somos capaces de vivir el amor por nosotros y por los demás. 

La consciencia de sí, es lo que nos convierte en seres humanos. La capacidad de asumir la responsabilidad de nuestras causas y sus efectos.

Mientras no haya consciencia , no puede haber amor, hay confusión deseo, control, posesión, ego, violencia, etc.

Decimos que nos equivocamos porque somos humanos y si,  estamos experimentando pero ,si somos conscientes de nosotros mismos , porque ya hay una consciencia despierta ahí dentro, los errores no requieren de justificación, simplemente se asumen sin culpar a nadie y a nada.

Por eso despertar la consciencia del ser que somos es trascendental para la vida de todos.


Amelia Camacho Guerrero.

22 julio 2019.

La condición humana.

La forma en que vivimos y las experiencias que creamos , todo lo que llena cada momento y espacio de esta existencia , tiene un matiz que está impregnado de lo que la mente humana contiene.

Todos los condicionamientos adquiridos, todo el aprendizaje, emociones, percepciones, conocimiento y eventos , está marcado por la identidad humana.

Muchos momentos se justifican por esa razón, ¡ somos humanos !  Las equivocaciones, los errores , las fallas encuentran una respuesta aceptable ante esta idea.

La condición humana es limitada y limitante. Reconocer la verdadera identidad y manifestarla implica dejar atrás todo lo que como humanos aceptamos y tomemos la decisión consciente de asumir el poder que nos asiste al ser los espíritus que realmente somos.  Vivimos en un cuerpo humano maravilloso pero eso no es lo que somos.

Hemos caminado mucho para encontrarnos y aún cuando sabemos lo que somos, no hemos podido manifestar la grandeza del espíritu que habita en cada uno de nosotros.

Ser solo ser lo que somos.

Manifestar está divina presencia en cada uno de nuestros actos, de las emociones, de las palabras que empleamos ,es limitada por la mente humana que ha dominado nuestra experiencia. Nos ha costado mucho creer que el poder divino del espíritu siempre ha estado en el interior y es nuestra naturaleza. Es lo que siempre hemos sido y nunca dejaremos de ser.

La mente humana contiene información que nos aleja de esto. A pesar de saber ayuda a negar. Ayuda dando validez a los pensamientos anteriores, la atención que está acostumbrada a recibir hace difíciles los cambios y el ego refuerza con todos sus yoes.

No es esta una forma de justificar la inconsciencia, es comprender la magnitud de la resistencia que vivimos para despertar del sueño de la ignorancia en que hemos estado.


Amelia Camacho Guerrero.

22 julio 2019.


En busca de una identidad.

Al estar inmersos en un mundo de mecanicidad y de inconsciencia ,no nos percatamos de la creación de una identidad falsa con la que vivimos. Usamos todos los condicionamientos adquiridos y todo lo que desde el mundo externo nos dice como debemos proceder.

Eso forma por mucho tiempo la percepción de nosotros mismos y es la manera en que nos mostramos ante el mundo. Es la identidad creada con ilusiones y con gran desconocimiento de lo que en verdad somos.

Al iniciar un camino de introspección para resolver las preguntas fundamentales que requieren una respuesta interior podemos darnos cuenta de la falsedad de lo creado.

Salir de esa mentira produce el derrumbe de muchas formas mentales que ya no son útiles y esto crea estados internos de incertidumbre y vulnerabilidad. Nada parece real y todo es motivo de duda. Esta bien que sea así, aunque en ese momento parezca caótico.

Saber que no somos ni por mucho lo que hemos creado hace que encontremos la verdadera identidad que es superior a lo programado. 

Romper con todo ello es la salida hacia un estado interior muy diferente, en contacto con nosotros mismos sin ilusiones y lleno de la verdad que resuena en el corazón y que no pone en duda lo que recordamos de nosotros mismos.

Lo que buscamos es la verdadera identidad.

Saber quiénes somos y no lo que creemos ser, encontrar nuestra fuerza y poder personal,soltar lo que nos separa de nuestro ser y empezar a vivir como los seres espirituales que realmente somos.



Amelia Camacho Guerrero.

15 julio 2019.

Salud en la mente.

¿ Que significa la salud en la mente ?

¿ Como se comprende la salud en la mente ?

Una mente sana ayuda a obtener una respuesta sana ante la vida. Y al mencionar esto es poner atención en la manera de conducir el pensamiento y la forma de percibir la realidad y los eventos cotidianos.

La  mente sana es resultado de la observación objetiva de las personas que nos rodean y del entorno en el que vivimos.

Esto está relacionado con el desarrollo interno y con la consciencia que de manera amplia incluye y evita la resistencia ante lo que se vive.

La mente mecánica produce un sin fin de pensamientos que pueden alterar la conducta y hacen que la vida se perciba subjetivamente y no como es.

Limpiar la mente de angustias, preocupaciones, miedos, dramas y tragedias imaginarias, resistencia ante la realidad, falta de aceptación , negatividad es una forma de mantener la armonía interna.

Todo lo anterior produce tensiones ( estrés ) que es como veneno silencioso que produce diferentes respuestas en el cuerpo.

Lograr la paz interior es un camino a la salud.

Asumir la responsabilidad personal de los asuntos que nos conciernen ,evitar querer resolver lo que no nos pertenece, no tratar de diseñarle la vida a otros , favorecerá para mantener la armonía en la relación con uno mismo y con los demás creando un ambiente sano en todos los sentidos.

La coherencia es una manifestación de atención y claridad en la mente, de orden y de estructura interior que fortalece y facilita la toma de decisiones y la tranquilidad que produce una buena elección.


Amelia Camacho Guerrero.

15 julio 2019.

Hablar de amor.

Hablar de amor es hablar de consciencia.

Es expresar la percepción de la vida en una forma elevada de reconocimiento y admiración.

Hablar de amor es llenar el alma de fuerza y poder creador.

Es tener la mente y el corazón atentos a todo lo que alimenta y hace crecer la abundancia en todas sus formas.

Es vivir en agradecimiento por todo lo que somos capaces de apreciar.

Es mirar en los ojos de los demás y encontrar en ellos el reflejo sublime de la divina presencia del creador.

Es poder manifestar día a día , momento a momento lo que vive en el interior de cada uno.

Hablar de amor es vivir en alegría, gozo y paz interior.

Es compartir con todos los que te acompañan,la aceptación y disfrute de lo que eres capaz de ver por la consciencia que tienes de tí mismo y de todo lo que hay.

Hablar de amor es dejar que tu voz sea el canto del alma que alaba la creación.

Es liberar la belleza del ser que eres y nunca dejas de ser.

Es la unión, la integración, la vida, la más hermosa experiencia a la que un ser humano puede aspirar en este plano.

Es la más poderosa fuerza que todo lo puede y todo lo vence. Nada hay más fuerte.

Y esto es así porque " amor " es la forma más elevada de consciencia que el ser humano puede alcanzar. Porque amor no es sentimiento ni emoción, tampoco deseo ni atracción, es muchísimo más que eso, lo anterior pasa, se puede acabar; el amor es eterno.

Habla de amor, 

tu palabra le da existencia, 

tu palabra lo crea, 

tu expresión nutre esta realidad que mucho lo requiere.

Arriesga todo por amor.



Amelia Camacho Guerrero.

2 julio 2019.