Vaciar la mente para vaciar la casa.

Soltar todo lo acumulado en la mente a lo largo de la vida, puede resultar muy complicado para muchos. Inútil para otros.

Todos ellos tienen razón. Su punto de vista está centrado en lo adquirido en en lo que consideran su historia, lo importante, lo que hace su forma de ser y de actuar.

Éste tiempo en casa es ideal para observar lo que brota del interior y conocer respuestas que, ante otras condiciones, no expresariamos. Darnos cuenta de que sabemos poco de nosotros y la oportunidad de vernos, hay que aprovecharla. A fin de cuentas, hoy tenemos tiempo.

Vernos ante lo aprendido y cambiar lo que es necesario para vivir en aceptación de lo que esta realidad nos muestra.

Soltar lo obsoleto, lo que hoy ya no es viable, lo que hace que seamos capaces de mover de nuestra mente para adecuarnos al momento actual.

Sin resistencia, sin lucha, sin conflicto interior. Nada que provoque malestar entre lo que aprendimos y lo que hoy exige un cambio de pensamiento.

Dedicar el tiempo a estar en silencio y escuchar la voz interior. Hacer lo que más disfrutamos, sin la compulsión de estar ocupados haciendo algo, sin la necesidad de llenar la mente de ruido exterior.

Todo nos da un nuevo mensaje y hay que decodificarlo. 

El escondido propósito está en nosotros.

Despertar la más elevada consciencia que cada uno pueda alcanzar.  Será la propia naturaleza la que se muestre a cada instante. No es momento de simulacros. Será la verdad en cada uno. 


Amelia Camacho Guerrero.

24 marzo 2020.

El lujo del vacío.

Es tanto con lo que hemos llenado nuestras vidas que están saturadas de actividades, de acciones, de estudios, de trabajo, de objetos, de ruido, de sonidos exteriores, de todo aquello que pelea por conseguir nuestra atención.

Por ello la concentración ha ganado un lugar muy fragmentado. La hiperestimulacion sensorial en la que estamos impide mantener la atención en algo por mucho tiempo.

Saber que las impresiones son alimento cotidiano que debe digerirse adecuadamente, sorprende a muchos que ignoran que la falta de esta digestión correcta causa muchos problemas.

Vivimos saturados de la necesidad de hacer y lograr cosas, de comprar y acumular lo que sea. No hay espacio para el vacío, para el silencio.   Aterra a muchos el no hacer nada. El silencio se ha convertido en un lujo y en una industria. Se vende incluso como un producto para el turismo.

El costo de la hiperactividad es alto. Se paga con estrés, con ansiedad, con miedo, con enfermedad, con muchas cosas más.

La compañía de los seres amados, la felicidad, el disfrute de todo aquello por lo que se lucha, las relaciones más importantes, sufren un deterioro muy significativo.

Esta cuarentena pone en evidencia todo lo dicho. Tiempo que puede ser de convivencia y alegría para estar juntos, para muchos es de búsqueda de entretenimiento porque sin ello el vacío y el silencio son insoportables.

Vaciar la mente y los espacios para relajar los sentidos y descansar del incesante ruido, es una buena forma de aprovechar el estar en casa,. Elegir impresiones de muy alta calidad para propiciar calma interior y convivencia efectiva con acercamiento emocional que nutra la anemia afectiva que las familias padecen.

El tiempo que podamos dedicarnos siempre será una ganancia. Esta oportunidad de encuentro en familia, de consideración y apoyo, de juego, de creatividad puede ser también un regalo para darnos lo que en otros momentos no podemos hacer.

Amarnos mucho , podría ser la mejor idea.

Ojalá no lo hayamos olvidado.


Amelia Camacho Guerrero.

22 marzo 2020.

Confianza y precaución.

Nada de lo que podamos hacer para proteger nuestra seguridad y la salud será exagerado si actuamos con inteligencia y atención. Los tiempos que vivimos exigen respuestas diferentes ya que se nos presentan situaciones desconocidas que exaltan la creatividad para revelar destrezas y habilidades que manifiesten la comprensión de la realidad y la aplicación de todo lo aprendido.

La convicción en cada decisión, en cada palabra y actitud que ofrecemos es el producto de lo asimilado.

De nada sirve la teoría sin experiencia, de nada sirve saber sin aplicar lo que sabemos.

Los momentos de confusión y duda han de extraer el nivel de consciencia que tenemos en cada pensamiento, sentimiento y acción que damos.

La coherencia se ve en todo lo que somos y hacemos.

La palabra que hoy tiene que ser expresada con consciencia, con verdad y con intención de manifestar lo mejor que tenemos para darnos y dar a los demás es el instrumento de relación que ha de unirnos en estos momentos de acercamiento.

Hemos vivido atendiendo asuntos de todo tipo y hoy lo esencial reclama nuestra presencia.


Amelia Camacho Guerrero.

20 marzo 2020.

Vivir sin consumir.

Tener mucho o poco, adquirir lo que los deseos del ego imponen, movernos por la atención que estamos acostumbrados a dar a las necesidades que crea y tratar de satisfacerme complaciendo todo lo que pide, hará que pierda el cuidado de lo esencial, de aquello que verdaderamente importa.

Este confinamiento es en el interior para alejarse del ruido que, escuchando todo afuera, ha impedido que escuchemos nuestra propia voz.

Es un llamado del silencio para habitar nuestra casa, ahí donde vivimos con todo lo que hay y con lo que sentimos.

Muchos no hemos estado en contacto con ese espacio que puede ser desconocido. 

Convivir con los que nos rodean cotidianamente y que por ocuparnos del trabajo,de muchos entretenimientos y distractores descuidamos.

Retomar el acercamiento a los que amamos. Mirarnos a los ojos y darnos el amor y la atención necesaria para alimentar al corazón.


Amelia Camacho Guerrero.

19 marzo 2020.

El color morado.

Este color morado es hoy el símbolo del valor que muchas mujeres en el mundo usamos para expresar nuestra presencia y nuestra voz. 

Nadie olvidará las imágenes de una ciudad pintada de luz y de emoción. Todas hemos de mantener vivo este recuerdo. El recuerdo de la unión, de la consciencia que ha hecho que podamos salir a vernos con la cara descubierta iluminada por el sol, reconociendo a otras mujeres a nuestro lado y la necesidad de hacernos notar en un mundo que ha olvidado el respeto por la vida y por lo primordial en la existencia.

Este color nos recordará siempre este día.

Este color tiñe los corazones de emoción y sacude las emociones de odio y venganza.

Este color invita a manifestar el espíritu y el amor para que el propósito fundamental de estás acciones se cumpla.

No más violencia ! No más abuso !  No más dolor ! No más ignorancia !

Sea la determinación, la fuerza inteligente, la convicción, la certeza de recordar que somos la expresión de una poderosa fuerza creadora capaz de hacer cambios trascendentes.

Unirnos por encima de todo y lograr que nuestras voces conscientes del poder integrador que nos asiste muevan los corazones más endurecidos para construir la realidad que queremos vivir.

El camino se abre y habrá que recorrerlo con valor y persistencia, confiemos en nosotras y en la consciencia que ha despertado.

Todas , en esencia, somos lo mismo.

Solo la consciencia nos hace diferentes.


Amelia Camacho Guerrero.

9 marzo 2020.

La mujer en el mundo de hoy.

Vemos esta presencia manifestada en muchas y variadas formas. El espejo que nos refleja en cada palabra, en cada acción, en cada pensamiento muestra y nos deja ver como la mujer vive y experimenta este tiempo.

Para ninguna ha de ser algo ajeno. Todas vivimos situaciones y circunstancias distintas y aún así podemos solidarizarnos con todas. Muchas viven experiencias inimaginables y muy dolorosas, otras en la intimidad , también nos pueden expresar sentimientos y tratos que nos sorprenden.

Es momento de reflexión para todas. Es tiempo de  escuchar y ser escuchadas, primero por nosotras mismas y luego por la colectividad. Ser empáticas, dejar de juzgar, evitando todo pensamiento que desvirtúe el verdadero propósito de esta expresión mundial. 

El despertar de la consciencia femenina es fundamental para la evolución de la especie humana. Este despertar es tambien para los hombres que son compañeros de vida.

Juntos podemos crecer y favorecer un trato consciente para todos, un  respeto hacia lo que somos y son los demás.

Todo parte de cada uno. Todo ha de ser revisado desde el interior.

La sociedad en que vivimos está muy dañada y tenemos que sanarla, sanandonos todos, uno por uno podremos hacer el cambio.

Nadie puede hacerlo sin nosotros.

Todo empieza hoy ... pero es una acción permanente para todos.

Toda la luz , todo el amor, toda la guía superior en cada corazón que hoy eleva su voz para crear una realidad consciente.


Amelia Camacho Guerrero.

8 marzo 2020.

¿ Y tú vives violencia ?


Creamos la realidad que vivimos.  Vivimos el resultado de todo lo que emanamos. Nuestra mente construye lo que manifestamos en cada pensamiento, en cada acción que realizamos. Todas nuestras respuestas y reacciones están matizadas por lo que ponemos en ellas.  

Los significados e interpretaciones de cada impresión y evento son el resultado del contenido de la consciencia que tenemos para comprenderlo todo.

Podemos no reconocer la violencia guardada en el interior , podemos no percibir que cada experiencia vivida ha dejado huellas de inconformidad, frustración, fracaso, tristeza, dolor, desamor, abandono, soledad, que muchas veces se convierte en violencia interna. Todo esto se proyecta en palabras, acciones, respuestas cargadas de la necesidad de satisfacer lo que alivie este estado de vacío.

No hay forma de obtener la satisfacción personal cuando se piensa que otros son responsables de este resultado.

La ignorancia de uno mismo, la ausencia de responsabilidad de la propia vida, la sociedad y la programación en la que se vive, la cultura en la que nos desenvolvemos no favorecen para dar una orientación adecuada a la problemática personal. 

Hombres y mujeres acumulan violencia que despliegan en sus relaciones, empezando por la relación consigo mismos. La tortura mental, el descuido de la salud, la autodevaluacion, el estrés causado por tener que satisfacer las exigencias de otros y muchas más razones, provocan que los individuos vivan un estado de violencia que no reconocen pero que se expresa en variadas maneras.

Cuando hay un detonante explota y sirve para hacer causa común con lo que permita la liberación de esa energía acumulada.

Solo la consciencia ayuda a tomar responsabilidad de lo propio.

Conocernos, atender a las propias formas de respuesta que ofrecemos en la vida es un camino necesario para crear realidades que estimulen el desarrollo de todos los seres humanos.

Sanar la violencia interior para reducir la violencia exterior.


Amelia Camacho Guerrero.

3 marzo 2020.

Salud mental.

Tener una mente sana ha de ser un objetivo primordial.  No nos imaginamos todo lo enferma que puede estar. No reconocemos fácilmente lo que hay que sanar.  Nos preocupamos por aquello que pudiera contaminarnos y al mismo tiempo ignoramos que hace falta cuidar no sólo la salud del cuerpo.

La mente enferma el cuerpo y la forma en que vivimos. Cuidar la mente equivale a cuidar la salud ,no solo de cualquier posible contagio, sino de aquello de lo que enferma la vida todos los días.

Cuidar lo que comemos, lo que oimos, lo que pensamos, lo que sentimos aprendiendo a digerir las impresiones que nos pueden dañar. La dieta es simple. Su mejor ingrediente es el amor por uno mismo.  No te preocupes por ser contagiado, ocúpate mejor de no contagiar a nadie con una mente enferma.

Tomar diariamente la dosis necesaria de responsabilidad personal, que así también tendremos responsabilidad hacia los demás.


Amelia Camacho Guerrero.

1 marzo 2020.

La epidemia de miedo.

Conveniente es darnos cuenta de como procesamos toda la lluvia de información que diariamente recibimos por todos los medios de que disponemos.

Hoy hace falta poner mucha atención en lo que recibimos y en lo que transmitimos.

Muy pendientes hemos de estar de una información clara para no permitirnos caer en percepciones equivocadas procedentes de los miedos de la colectividad.

Buscar información ,enterarse de lo que sucede y consultar con personas que conozcan el tema, ser muy cuidadosos con nuestras emociones y sobre todo,no difundir de maneras irresponsables .

Aplicar el conocimiento que hemos adquirido para convertirlo en experiencia propia. Recordar constantemente que nuestra palabra tiene poder y crea la realidad que experimentamos.

No expreses aquello que no deseas que se manifieste en tu vida. Elimina la creación de experiencias que te lastimen o que por miedo produces en tu interior.

Este tiempo favorece para limpiar todo lo que en nuestro interior existe y no ha podido ser trascendido.

Todo lo que está brotando con las impresiones que día a día recibimos es para ayudarnos a crecer reconociendo lo escondido ,lo que aún no aceptamos de nosotros mismos.

Evitemos difundir el miedo, la angustia, la preocupación y actuemos con consciencia para todos.


Amelia Camacho Guerrero.

1 marzo 2020.

Opiniones y razones.

Puedes tener todo tipo de ideas y de información sin embargo la realidad rompe todos los esquemas y las estadísticas.

Lo que se vive,lo que se ve día a día es innegable.

La acción que se ha propuesto para hacer presente la necesidad de cambio en la humanidad hacia las mujeres pero también hacia los hombres, ha sido motivo para provocar la expresión de todos. 

La claridad de pensamiento puede observarse al escuchar a hombres brindando su apoyo, a mujeres hablando de otras mujeres , a quienes comprenden que esto es mucho mas que un acto cívico o social. Esto representa una expresión de la humanidad, de la especie humana que en todo el mundo despierta por la necesidad de cambio. Siglos han pasado y esto ha ido creciendo hasta llegar a los límites que ha alcanzado. Esto es indicio de algo mayor.

Algo que está por encima de la política y de los movimientos sociales.  Es una transformación necesaria que está moviendo todo, en todas partes.

Los niveles de observación son diferentes.

Todas las opiniones hablan de las personas y de su comprensión del tema.

Todo también nos habla del nivel de consciencia con que se ve la realidad y el mundo en que vivimos.



Amelia Camacho Guerrero.

24 febrero 2020.