La palabra crea.

El poder de creación que tiene la palabra es, para los seres conscientes, la manifestación clara de un poder interno que hace que la realidad sea la obra de arte que día a día es expresada con la vibración de la voz y los vocablos que se emplean, es como el canto personal que un ser emite cada vez que habla. Es la frecuencia que su consciencia tiene al darse cuenta de lo que crea al usar este maravilloso instrumento que es, su voz.

Hablar conscientemente cuidando la creación, no porque se oiga bien, no por temor al juicio externo, no porque sea lo conveniente o porque está de moda, sino porque es producto de la expresión del ser humano que sabe que su palabra crea una realidad en todo momento.  

Tener esta consciencia ayudaría a que todos pusiéramos atención en lo que estamos creando cada vez que criticamos, nos quejamos o hablamos sin saber nada de lo que decimos.  Crear lo que queremos ver manifestado en nuestra vida, colaborar con pensamientos creativos y correctos para nutrir la vida de todos participando y educando con nuestra expresión consciente siempre y en todo momento.

Hablar para crear. Hablar es también confiar en la sabiduría y la fuerza que la frecuencia vibratoria del sonido de nuestra voz crea en la realidad que cada uno le imprime. Hablar para manifestar lo que queremos vivir.

Hablar expresando los estados de nuestro ser para disminuir los efectos de la ignorancia y el sueño de la inconsciencia en la vida de la humanidad. 

Reflexiona sobre lo que dices para hacerte consciente de lo que creas, porque esa es la realidad que vives.


Amelia Camacho Guerrero. 

19 noviembre 2018.

Es tiempo para la voz interior.

Todo el tiempo invertido en el estudio y conocimiento de las diversas disciplinas y filosofía, las variadas experiencias que los maestros y seres de consciencia han dejado como huellas de su caminar por esta tierra, marcan el tiempo dedicado a la práctica de tanta sabiduría. 

Toda la luz que sus textos y comunicación emanan ha sido un legado que hoy ha de convertirse en " comprensión ".

Solo llegando a ese punto del proceso de aprendizaje es posible la apropiación del conocimiento. 

Se pueden memorizar recitar con habilidad teorías y conceptos, incluso transmitir con erudición y destreza todo lo estudiado y no cumplir con la totalidad del proceso educativo.

Saber mucho y entender mucho no es lo mismo que comprender. 

Aplicar lo aprendido hace posible convertir la información en experiencia y esa experiencia en sabiduría.

Es entonces cuando todo el conocimiento forma parte orgánica del individuo y le pertenece, de otra manera siempre serán palabras ajenas, conocimiento prestado que no será sabiduría porque nunca se ha vivido.

Así el discurso es solo la repetición de las ideas de otros. La erudición ayuda a repetir nombres para dar crédito a lo que se dice pero nunca será un producto propio, no podrá ser la voz de la convicción de lo que se expresa. 

La experiencia tiene una consistencia que no puede ser rebatida porque es lo vivido y no lo que solamente se dice. 

Escucharte y oír la voz cierta y convincente del saber interior, de eso que no tiene duda,  que procede de un acto consciente que proyecta la evidencia de lo que realmente se sabe, permite la confianza de la persona para expresarse facilitando la discusión y la flexibilidad en las relaciones.

Teorizar sobre cualquier tema es un juego dialéctico muy interesante. Hablar con sabiduría es una oportunidad para manifestar la consciencia ganada para entonces saber usar el silencio cuando se considere inútil el uso de la palabra, no como agresión sino como un acto consciente.

El parloteo es solo una manifestación de la vida mecánica que pretende tener la razón, se pierde la oportunidad de tener un intercambio de ideas que pueden enriquecer y aprender de los demás. La aceptación de los puntos de vista diferentes, la capacidad para dialogar requiere de humildad y disciplina, de inteligencia emocional y mental que favorezcan la experiencia de la comunicación. 


Amelia Camacho Guerrero. 

19 noviembre 2018. 

El amor no es negociable.

En la vida cotidiana,  muchas veces, incons cientemente, se dicen expresiones que condicionan el tesoro más grande que puede ofrecerse a los que nos rodean : " el amor".

El comportamiento complaciente, la aceptación de conductas y actitudes desfavorables, exigencias y demandas, imposiciones que vulneran el respeto a los demás, el abuso del poder y la autoridad, la violencia verbal, el insulto y muchas más son formas de manipulación que al no ser detectadas se pueden interpretar como actos de la expresión del amor que se siente por los demás. 

Dominar a cambio de la aparente seguridad de ser amado, obedecer para no perder ese amor, amenazar con querer más o menos si no se cumple con la forma exigida, es usar lo más preciado a cambio de nada. 

Aquí se mezclan dos cosas que no han de confundirse nunca. 

El amor que es sagrado y no lo altera nada y las acciones de cada persona.  El amor que sentimos ha de estar en un lugar especial, si es que existe, es algo inconfundible y muy valioso. 

Las acciones de todos pueden gustar o no,  pueden ser corregidas, solucionadas, atendidas pero jamás negociadas a cambio de algo tan importante y valioso.  

Amar es un acto de consciencia de lo que esto es y representa, de lo que se valora en el ser amado, es respeto, es responsabilidad y nunca pone en juego la duda, simplemente porque no se responda a las expectativas que nadie tiene porque cumplir.

Las acciones cotidianas son la forma de vivir la experiencia humana y en ello hay de todo, aciertos y errores, cosas y resultados que pueden gustar o no gustar.

 Lo que hacemos es lo que mas identificación provoca, es por lo que juzgamos, rechazamos , criticamos y vivimos toda clase de emociones. No es lo mismo " ser que hacer". El hacer cambia constantemente, el ser es único. 

Esto es parte de la vida y aprender a lidiar con los eventos separando lo importante de lo que no lo es manifiesta el nivel de consciencia de las personas.

 Esto ayuda a usar las palabras que usamos y la forma en que pensamos, la manera en que actuamos y lo que creamos al no tener en cuenta esta diferencia. 

Si ponemos atención en esto enseñaremos lo valioso que es el amor y no daremos valores  equivocados para la vida.

Evitaremos la aceptación de respuestas dañinas a la persona para obtener lo que más deseamos en la vida a costa del respeto que todos merecemos.

No habrá en nuestra mente la idea de que para ser aceptada y amada, la persona debe anularse y permitir el sometimiento. 

El condicionamiento del amor por favores  dinero, conductas, compañía, un falso "te amo si...." esclaviza y tergiversa el verdadero significado del amor.

El amor por encima de todo. 


Amelia Camacho Guerrero. 

13 noviembre 2018  

Asombro.


Vivir en constante atención  atención a los eventos de la vida con una capacidad de asombro equivale a ver con consciencia cada momento descubriendo sin cesar la maravillosa forma en que todo transcurre frente a nosotros.  Estar presente en cada instante para no dejar ir la oportunidad de vivir encontrando la magia que solo la consciencia descubre y hace que la vida sea plena y llena de agradecimiento y bendiciones.

Cada momento ayuda a que la respuesta sea consciente más hay que estar ahí para poder ofrecerla, impedir que se pierda y ganarle a la vida mecánica.


Amelia Camacho Guerrero. 

11 noviembre 2018. 

Meditación.

Hoy con mucha atención meditar para aprovechar el tiempo que la divinidad nos ofrece para recibir con amplia aceptación la ayuda que está disponible para todos, con objeto de hacernos más conscientes de que somos uno y de que la integración de todo lo que somos nos conduzca a manifestarnos con una consciencia más elevada en todo lo que hacemos.

Sea este portal energético la mejor manera de comenzar con una nueva etapa en el mundo interior que reditue en el crecimiento y desarrollo del Ser que somos.

Medita y medita en los propósitos que tu alma y tu ser piden y agradece vivir en esta época de grandes oportunidades para lograr que veas realizado el objetivo de recordar lo que realmente eres y has sido siempre.


Amelia Camacho Guerrero. 

11 11 11

11 noviembre 2018 .

La fuerza del 11.

Número maestro que significa bondad, liderazgo , maestría, es número de luz, servicio, sanación, y que llama a la supraconsciencia.

Llama al despertar, a dejar atrás ideas y creencias que ya no son necesarias para la vida actual.  Es apertura de la mente al subconsciente, a una realidad vista con ojos diferentes.  A recordar la propia eternidad como seres de consciencia. A despertar sin miedo por voluntad propia, a un estado de amor superior que eleva la frecuencia vibratoria de todo el mundo y nos conecta con la fuente de la creación. 


Amelia Camacho Guerrero. 

5 noviembre 2018. 

Gran alineación el 11: 11 :11.

Tiempo de atención y cambio de las diferentes formas de pensar y hacer las cosas. Energía que transforma y ayuda a dejar atrás lo que ya no es necesario ni útil para la vida en una consciencia transformada. 

Muchos ámbitos de la vida se pueden ver de manera distinta y habrá que estar preparados para ello. Quienes han estado trabajando para este cambio notarán que su percepción es nueva. También podrán sentirse con una energía que les permita disfrutar y relacionarse con más aceptación ante situaciones y eventos que antes parecían complicados. También habrá momentos que puedan ser confusos por el cambio o por darse cuenta de la sombra no reconocida que ahora se manifiesta de una manera evidente para ser aceptada y transformada. 

Todo se debe al apoyo que este portal energético ofrece a toda la humanidad para su despertar y evolución.

Este día recibimos un mensaje para despertar la consciencia de lo que somos y de lo que hemos sido siempre, es una oportunidad para tomar consciencia de nuestra verdadera identidad.

Meditar reflexionar y tomar responsabilidad de nuestra palabra, de lo que creamos en cada expresión, de lo que estamos llamados y realizar en esta experiencia humana manifestando conscientemente lo mejor en beneficio de todos. 

Sintonizate con esta gran energía y crece en consciencia de todo y de todos  

Armonizate con el universo desde el corazón con el amor que seas capaz de vivir. 


Amelia Camacho Guerrero. 

5 noviembre 2018. 

El miedo no educa, estanca.

Actualmente la educación es un tema de atención en la sociedad y en la vida de todos. Es algo que nos obliga a pensar en las formas en que damos instrucción y formación a los que nos rodean.  Siempre estamos participando en este proceso, aun si sin darnos cuenta. 

Transmitir los miedos que tenemos y que no hemos podido superar hace que se hagan presentes en todo lo que compartimos. 

Los padres influyen de manera preponderante en esto ya que consideran que alertar a sus hijos de, lo que en su interior, es un gran temor los alejara de un resultado no deseado.

Miedo al fracaso, al futuro, a elegir mal, a la pobreza, a no ser queridos o aceptados, a no cumplir con las expectativas de los demás, a no ser personas exitosas ,etc, etc.

Todo esto genera mucha preocupación e inseguridad,  mucho estrés.

Nada de esto fortalece el crecimiento y el desarrollo de las capacidades y talentos de los jóvenes y niños que aprenden a vivir con mucha angustia por miedo a no poder hacer lo que les gusta y a no complacer los objetivos de los demás. 

Educar es una tarea que requiere hacer a un lado todo lo que ha impedido crecer con la libertad de expresión de lo que cada uno es. 

Favorecer la confianza y la aceptación del ser que somos y desarrollar el gusto por el conocimiento para descubrir el camino que recorremos con pasión y alegría en lo que elegimos hacer, es un propósito que los educadores tienen en sus manos. 

Magnífica tarea que no es posible dejar en manos de la escuela solamente,  es una tarea de toda la sociedad y para ello debemos poner atención en nosotros mismos y en la vida cotidiana que día a día nos muestra lo que estamos haciendo desde nuestro interior y manifestandolo en la realidad que vivimos.

Hay tanto que hacer en cada uno de nosotros para ayudar a que la educación tenga un mejor futuro que hay que empezar por atender a la familia, base y fundamento de la sociedad. 

Sociedad que está construida por individuos que han de crecer en consciencia de sí mismos para participar en la construcción de un país donde exista la libertad, la paz, la armonía y el amor de todos para todos.


Amelia Camacho Guerrero. 

28 octubre 2018. 

El día de muertos.

La cultura y las tradiciones y costumbres tienen una riqueza ancestral. Recibimos esta información de nuestros padres y de la sociedad en la que vivimos  todo esto conlleva ideas, creencias y pensamientos que también transmitimos a los que siguen. 

Aprendemos de la vida y también de la muerte. 

Al despertar de la consciencia y al recordar quienes somos, sabemos que la muerte no existe para el Ser que somos. 

Hoy podemos despedirnos de los seres que amamos con una idea diferente, con sentimientos distintos y con la aceptación  que nos da el saber que no mueren nunca.

Podemos seguir con la tradición de poner altares y de honrar la memoria de quienes ya se fueron de este plano pero ahora la mente puede tener contenidos de ideas muy diferentes. 

El día de muertos, hoy, se llena de recuerdos, de experiencias compartidas y si nuestra comprensión de la muerte del cuerpo es real y profunda, sabremos que el amor y el agradecimiento a esos seres es el mejor homenaje para ellos por lo que son y nunca dejarán de ser. 


Amelia Camacho Guerrero. 

25 octubre 2018. 


Acumulación.

La costumbre de guardar muchas cosas, de consumir y retener de todo lo que consideramos útil o importante esconde razones que no son visibles, pero existen y encuentran todo tipo de justificación. Preguntarnos el porqué de esta respuesta podría parecer trivial sin embargo no lo es.

Aquí recordaremos que todo es mente y si ya nos acercamos a la comprensión de lo que esto significa sabremos que detrás de cada acumulación hay una idea, un significado que la acompaña. Ahí es donde solo nosotros podemos encontrar la respuesta. Son tantos los condicionamientos aprendidos a lo largo de la vida y grabados con tal inconsciencia que cuesta trabajo verlos rápidamente, el ego los protege y los justifica porque de no ser así los descubriríamos con mucha facilidad. 

El pensamiento mecánico ha guardado una mentalidad muy contaminada de falsedad. Una de ellas es la mentalidad de pobreza, de miedo a la escasez, de insuficiencia, de retención para un futuro imaginario alimentado por grandes temores, todo ello fortalecido por la mercadotecnia que siempre invita a consumir lo que nutre una identidad que a nadie le importa. 

Todo esto afecta el flujo natural de la energía, cuando alguien retiene, a alguien le falta. También afecta la salud. El cuerpo retiene todo lo que no se digiere adecuadamente y es no sólo alimento también impresiones y eventos que no se procesan con la aceptación y asimilación debida. Las enfermedades, la obesidad, los trastornos psicológicos, la depresión y muchas más son resultado de la forma en que las emociones fijan lo que la mente crea. 

La emoción es el pegamento de la experiencia. Y las emociones se evaden muchas veces por evitar ver una realidad interior que puede no gustar. 

El trabajo interno ayuda a reconocer las construcciones mentales y a transformarlas en pensamientos favorables al crecimiento y desarrollo de la consciencia para así superar las necesidades imaginarias y aprender a no acumular nada que nos dañe. 

Soltar es liberarnos de cargas innecesarias. 


Amelia Camacho Guerrero. 

16 octubre 2018.