La transformación sigue su curso y avanza dando nuevas oportunidades para descubrir los diferentes aspectos del ser que somos.
Todo lo que vivimos ahora está destapando características y comportamientos que pueden sorprender y en muchas ocasiones incomodar. Podemos haber creído que lo que vimos en el pasado ya estaba resuelto y no se volvería a manifestar. La sorpresa puede ser mayúscula al vivir la repetición de algo que aún genera profunda identificación.
Esta respuesta es de gran ayuda para quienes estamos en la tarea de superar la mecanicidad. Es una sacudida. Es otra llamada de atención para que sea la consciencia la que tome el mando.
Lo importante es darnos cuenta de que no es retroceder. Es un empujón para avanzar. Es reconocer que el personaje está queriendo tomar el control.
Vivir no se parece a sobrevivir. Y ahora el objetivo es estar presente en cada momento de la vida para poder disfrutar como nunca antes lo hicimos. Ser conscientes de todas las virtudes del ser que somos y que no hemos disfrutado.
Todo aquello que no hemos reconocido en nosotros mismos y que hoy podemos ver en todas partes.
Podremos disfrutar cada instante de consciencia en el reconocimiento de lo que no pudimos ver en la inconsciencia y vivir ahora sabiendo que todo aquello que creímos no tener nunca nos ha faltado.
Saber conscientemente que cuando decimos: Soy abundancia, soy amor, soy la infinita consciencia estoy recordando mi origen y mi esencia que es la tuya también.
Recordemos esto tan frecuentemente como podamos y desde el corazón emanemos la frecuencia vibratoria mas elevada que nos conecte con la fuente de la creación.
Amelia Camacho Guerrero.
27 octubre 2026.