La sombra en el amor.

Amar a otro no es muy sencillo, si uno no ha sido capaz de conocer y aceptar la propia parte desconocida de uno mismo.

Por esta razón el trabajo interior es parte fundamental en el proceso de evolución de todo individuo.

Se puede pensar que el amor está presente cuando todo resulta bien, cuando todo parece aceptable y las personas hacen , piensan y demuestran lo que cada uno quiere. Cuando las expectativas se cumplen, cuando las imágenes creadas en la mente se reflejan en lo que se vive.

Sin embargo todo cambia y la realidad nos muestra aspectos, en toda relación, para salir del sueño creado y es entonces cuando hace falta aplicar el conocimiento personal para poder superar lo que contradice la fascinación y el sueño creado.

Podemos prometer amor eterno en los momentos de enamoramiento, podemos jurar muchas cosas que más tarde no seremos capaces de cumplir, podemos creer que hubo honestidad pero la verdad es que hubo muchas cosas que no veíamos y que al descubrirlas resultan inaceptables y pueden hacernos sentir traicionados.

No existe tal engaño. Lo que hay es una profunda inconsciencia. Un deseo enorme de ser amados y aceptados, necesidades no reconocidas y puestas en otra persona para ser atendidas.

Darse cuenta de esta realidad es muy doloroso y descubre la parte oscura de los participantes. Oscura por desconocida, porque revela la propia ignorancia de uno mismo, la irresponsabilidad de la propia vida y de lo que sucede en el interior de cada uno.

Superar los requerimientos egoicos, aceptar lo que somos y son los demás, exige crecimiento y desarrollo psicológico, para poder trascender la imaginación y creación de personajes ideales que nunca existirán de acuerdo a nuestra mente. Esto se da en todas las relaciones que vivimos, inventamos a las personas como las necesitamos.

Todos deseamos ser aceptados y amados, todos queremos ser reconocidos y para ello habrá que vernos en totalidad, somos luz y también sombra , somos espejos los unos de los otros.  Amarnos es vernos en el que amamos. Nos amamos a través del amado.

La convivencia con otro es la convivencia con uno mismo. Hay tanto que aprender. Despierta la consciencia de tu propio ser y despierta la inmensa capacidad de amar que hay en tu interior.


Amelia Camacho Guerrero.

15 febrero 2020.

Amor y mas amor.

Celebremos por siempre el poder vivir en amor, que no sea solo una fecha programada, condicionada por la sociedad, la que  haga que nuestra consciencia ponga atención en algo tan preciado.

Establecer la manifestación del amor que somos como una forma de ser. Como la elección para responder ante cada impresión que recibimos, en cada encuentro,con cada persona.

Parte esencial para compartir este tesoro será siempre el amor hacia uno mismo. Sabemos que " nadie da lo que no tiene " y esto no es la excepción.

Llegar a experimentar el amor equivale a saborearlo, vivirlo, sentirlo y será hasta que esto suceda cuando realmente se experimente trascendiendo todo obstáculo, todo condicionamiento, toda idea, toda teoría, todo análisis.

El amor no se piensa, no se explica, no pasa por la mente, su camino es desde el espacio más profundo y elevado del corazón. El lugar íntimo del alma, donde tu ser habita, donde vive el amor que has buscado en otros lugares ignorando que es la expresión de lo que eres, has sido y siempre serás.

Compartir este tesoro es la dicha más grande a la que podemos aspirar, es la realización plena que hace que el ser humano sea capaz de manifestar el espíritu en la tierra. 

No hay regalo más grande que la presencia del amado que despierta el amor en el interior de uno y además comparte su amor con lenguajes cotidianos, espontáneos e inagotables. Esas variadas maneras en que los amantes se entregan, cada uno, a su forma y en su estilo palabras, caricias, contacto, atención, cuidado, miradas, presencia, emociones, risas, ternura, etc.

El amor es el alimento del alma. No hay fuerza más poderosa. El amor es la consciencia más elevada que todos podemos alcanzar. Es la expresión mas sublime del espíritu que somos.

Por todo esto San Agustín expresó :

"Ama y haz lo que quieras."


Amelia Camacho Guerrero.

14 febrero 2020.




La espiritualidad y la vida cotidiana.

Ser espiritual en este mundo y manifestar lo que somos y hemos aprendido equivale a vivir en consciencia de acuerdo y en coherencia con lo que las circunstancias personales nos ofrecen.

Muchos mitos están presentes en cuanto a ser espirituales. Los significados varían. Hay muchas creencias que obstaculizan la comprensión de esto.

La espiritualidad se vive en el día a día,en cada acto , en cada respuesta, en cada impresión que recibimos. Vivir de forma auténtica con las respuestas que desde el interior podemos dar.  Ser leales a nosotros mismos, respetando aquello que queremos y que ha de manifestar el ser que somos.

Vivir, vivir, vivir. Experimentamos haciendo lo que no nos hemos permitido. Atrevernos a hablar y decir lo que, por miedo o temor nos impedimos expresar. Crear  desde el corazón con la inteligencia que no habíamos reconocido.

Sentir lo que nuestras experiencias nos dan y que por creer que ser espiritual no es posible. 

Un ser espiritual vive!!  Todo lo vive y conoce. Se conoce y elige las impresiones y las oportunidades de manifestar lo que es.

Hemos venido a experimentar la vida en este plano,a conocer y aprender de lo que decidimos tomar en esta vasta realidad, que es el escenario donde se lleva a cabo la participación de todos.

Crear consciencia, ayudar a otros, conocernos, descubrir la belleza en todo lo que hay, alcanzar el más elevado nivel de consciencia que es la manifestación del amor en todo lo que damos, sabiendo que es el propósito que nos trajo a este mundo.


Amelia Camacho Guerrero.

13 febrero 2020.

El amor en la vida.

" El amor es el vuelo de nuestra consciencia a niveles superiores, por encima de la materia y del tiempo."

Comprender esta idea nos conduce al interior de nosotros mismos y a vivir la experiencia amorosa desde otra dimensión de la consciencia.

Amar es el descubrir las diferentes expresiones del ser humano en su recorrido por las relaciones , primero con uno mismo, y luego con los demás.

Podemos vernos y conocernos en cada descubrimiento amoroso y aprender de cada uno, necesidades ,deseos, instintos ,reacciones , impulsos, pensamientos y lenguajes que nos dan la oportunidad de expresar lo que vivimos en el interior cuando el amor toca a nuestra puerta.

Al inicio y en inconsciencia, damos el nombre de amor a todo aquello que nos atrae hacia otro ser humano y podemos llegar a pensar que estamos en ese paraíso tan deseado. Nada más lejos de esa verdad ,estamos en la antesala  del espacio, tal vez , más desconocido , nuestro interior.

El camino hacia el amor atraviesa por muchos lugares ignorados en nosotros. Nos sorprenden las respuestas y las acciones que podemos ofrecer. Las personas alrededor también nos descubren actuando de maneras diferentes, vivimos momentos de fascinación de ilusión, de magia, de una imaginación fantástica.

Todo es parte del camino. Todo es parte del despertar.  Es el camino del encanto y desencanto. Hay que conocer todo esto para descubrir lo verdadero.

Este recorrido nos enseña mucho. Esta experiencia despierta al alma y todas las impresiones recibidas son llamadas constantes que van templando las emociones y revelan la capacidad de amar que tenemos.

Nuestra muy particular forma de expresar lo que sentimos se va manifestando a lo largo del camino y nunca será igual a la de nadie.

Todo nos pone a prueba. Hasta donde nuestras expresiones son naturales y propias, hasta donde nuestras palabras dicen lo que sentimos, cuando descubrimos que podemos comprometernos con nosotros mismos y con lo que sentimos, con lo que decimos y cuando nuestras acciones manifiestan la coherencia que esperamos de los demás.

Amar es un acto sagrado.

Querer es una experiencia egoica. El ego siempre quiere mas y mas. El mide, cuantifica, cataloga y clasifica. Exige , demanda, impone, prueba, controla.

El amor es diferente.


Amelia Camacho Guerrero.

11 febrero 2020.

02022020.


Las semillas de hoy son los frutos del mañana.

Día muy especial que se repite solo cada 900 años. Está numerologia nos habla de momentos en que los portales energéticos se abren para que recibamos la ayuda en nuestros procesos internos. Las influencias estelares están presentes , creas o no. Han estado siempre. Hoy los cambios en el cosmos crean condiciones diferentes, como siempre.  Si estamos atentos y hemos atendido a las necesidades de transformación personal nos daremos cuenta de que éste es un momento para aplicar todo lo aprendido, de ir al interior y cuidar todo lo que pensamos, sentimos y hablamos.

Es un momento de creación de una realidad consciente, de profundo agradecimiento y de meditación.

Lo ganado en consciencia no se pierde nunca, el resultado de la comprensión de uno mismo nos acerca a vivir en aceptación y sin conflicto con una realidad externa que solo es el escenario donde todo sucede.

Hoy es aconsejable meditar y disfrutar de lo que nos rodea, centrarse en aquello que queremos , a sabiendas de que ya nos ha sido concedido.

Enciende una vela que te recuerde la luz que eres y que desde adentro te guía siempre.

No es un ejercicio solo para hoy, manténlo presente en la mente y crea lo que tu elijas.

Confia en tu fuerza interior y en el ser que tú sabes que eres.


Amelia Camacho Guerrero.

2 febrero 2020.

El miedo debilita.

La luz en tu mente es la luz que guía tus acciones y respuestas.

El miedo coloca en un estado de indefensión y baja la frecuencia energética de quien lo vive.

Colocarse en una actitud de temor y de miedo baja la respuesta del sistema inmunológico. El cuerpo en esa circunstancia autoriza la enfermedad y el contagio.  Todo va acompañado de pensamientos y aceptación de las creencias.

Estudia, piensa y analiza la información que recibes. Usa tu poder interno para discriminar y valorar lo que permites.

Estamos invadidos por información catastrófica y no todo lo que oyes es cierto.

Dejarnos influenciar por todo inhibe la capacidad de razonar y actuar con inteligencia.

La mente y el cuerpo expresan lo que la mente comprende.

Tu consciencia ha de estar presente para actuar y responder en coherencia.

Sanar la mente es sanar el cuerpo.

Se atento de aquello que aceptas como verdadero.


Amelia Camacho Guerrero.

29 enero 2020.

Tiempo de ir hacia adentro.

Un viaje hacia la profundidad del ser.

Una exploración amplia y sanadora, revitalizante que nos acerca a la verdadera identidad tan largamente buscada.

Algo que ha sido motivo de descubrimiento y asombro, de incomodidad y dolor, de desilusión, de confusión, de cambio y de esfuerzo constante, de una revolución interior para vivir de una manera auténtica y sincera.

Rompimiento de estructuras y formas de pensamiento, de convenciones y esquemas adquiridos en la inconsciencia, de patrones ajenos y de formalismos que ya no tienen cabida en la vida consciente.

Todo pareciera diferente y nada ha cambiado en el exterior, el cambio ha sucedido adentro.

Vemos y sentimos de otra manera. Permanecemos en el mundo sin ser parte de él.  Vivimos con las personas y parecen diferentes, nuestros ojos , siendo los mismos, ven de forma distinta. Descubrimos un mundo mas allá de las apariencias. 

Aprendemos a aceptar lo que antes parecía inaceptable. A valorar lo que nos rodea. A darnos cuenta de que somos capaces de expresar y transmitir nuestro sentir sin temor a nada, a respetar la vida y experiencia ajena, a darnos y dar a los demás en amor.

Este maravilloso viaje es ahora el propósito de la existencia. Es saber que el exterior tiene características que no está en nuestras manos cambiar pero que nuestro cambio puede ayudar a cambiar el mundo.


Amelia Camacho Guerrero.

27 enero 2020.

Confiar en el poder interior.

Podemos haber pasado ya mucho tiempo estudiando y leyendo acerca del conocimiento del ser humano y aplicando muchas técnicas para llegar a un estado interno que nos conduzca a la paz interior y a lograr lo que estos sistemas ofrecen,sin embargo puede suceder que nada de esto nos haya conducido aún verdadero cambio interior ni a una mejora en la forma de vida de relación con nosotros mismos.

Esto no significa que todo lo hecho haya sido inútil o no sirva, tampoco que lo aprendido sea innecesario. Todo sirve mientras nos conduzca a la búsqueda de las respuestas en el interior y a las reflexiones personales que producen la manifestación de la sabiduría adquirida a través de la experiencia.

Mucho habrá que dejar a un lado cuando el maestro interior aparece.

Una gran confianza que sostiene e impulsa nuestros actos, nuestro lenguaje, nuestras acciones y pensamientos.

Todo está en el interior.

El mundo en el que vivimos está ahí.

La consciencia ganada es ahora quién dirige y la falsa personalidad es sometida por esta fuerza.

Las llaves del conocimiento nos pertenecen.


Amelia Camacho Guerrero.

27 enero 2020.

La Confianza.

 La confianza en la vida se menciona, se ofrece, se manifiesta y se traiciona de maneras variadas que muchas, muchas veces provocan desilusiones con efectos emocionales importantes.

Confiar no es solo una esperanza de lograr lo que queremos. Tampoco es dejar en otras manos la realización de algo. Menos aún depositar la confianza y tener expectativas de que los demás respondan como lo esperamos.

La confianza que vamos ganando a base de experiencia nos enseña que el centro de esta fuerza que siempre nos impulsa, esta en el interior de cada uno.

Quien disfrute de la confianza de los demás, tiene un tesoro, algo muy valioso y delicado que hay que respetar y honrar siempre.

Es frágil y sensible, irreparable si se fractura, dolorosa cuando se pierde.

No es algo de lo que se debe abusar.

Por exceso de confianza se ha perdido lo mas valioso que muchos han tenido y por desgracia sin poderlo recuperar, mismo que una vez perdido puede ser una frustración eterna.

Cuando no se tiene confianza en uno mismo,es difícil confiar en alguien más.

Por ello, conocernos a nosotros mismos es indispensable para generar confianza en todo lo que hacemos y vivimos.


Amelia Camacho Guerrero.

18 enero 2020.

Cambio todo es cambio.

Hoy podemos darnos cuenta con mucha facilidad de las múltiples formas en que la realidad confirma la fragilidad en la que siempre estamos.

De un momento a otro todo lo que parecía estable se ha movido una y otra vez dejándonos sorprendidos y aunque sabemos  , que nada es para siempre, cuesta trabajo desprenderse de paradigmas y creencias que no facilitan fluir en la aceptación de lo que ya sabemos. La realidad nos está ofreciendo la manera de experimentar el conocimiento con estímulos que hacen que veamos lo que ha cambiado en el interior que hoy hace que no luchemos con la realidad y logremos apropiarnos de la sabiduría que nos da lo vivido.


Amelia Camacho Guerrero.

15 enero 2020.