El personaje.

La novela que creamos y la que ya quedó atrás es ahora la experiencia vivida que sirvió para llegar a este momento, en el que, nos damos cuenta de forma que elegimos para recordar lo que somos.

El personaje fue una falsa identidad muy útil en esa etapa de desarrollo y de crecimiento para despertar la consciencia dormida que ahora dirige nuestras acciones y todo lo que hacemos.

Hoy es momento de dejar atrás todo lo aprendido y relacionarnos con el conocimiento que descubrimos con la consciencia y con la confianza y certeza de saber quiénes somos. Está fe en el poder de recordar nuestra esencia es el combustible para construir una realidad con las características que siempre hemos deseado vivir.

Las elecciones brotan ahora del corazón, del ser realizado y pleno que se recuerda y disfruta de la experiencia que eligió para volver a ser.

Ese tiempo es ahora, ese momento está aquí y solo aquellos que lo recuerden disfrutarán de esta transformación.

Esto es despertar, es no volver a la vida ilusoria que te aleja de ti.

Es manifestar tu presencia para que otros también sientan la frecuencia y la vibración del ser en armonía y así podamos todos en esa sintonía, recordarnos mirando en los ojos la presencia del creador.


Amelia Camacho Guerrero.

17 febrero 2026.

Año de transformación.

Este año es un tiempo de transformación y de cambio, de acuerdo al calendario chino, impulsado por el elemento fuego ❤️‍🔥 que es poderoso y verdaderamente realiza cambios impresionantes. 

Se representa con la fuerza de un caballo impetuoso y nos enseña la desicion y el enfoque que requerimos en todo lo que queremos ver manifestado en la realidad que vivimos.

El desarrollo de la consciencia que hasta ahora hemos atendido nos da una visión de la identidad que hoy tenemos.

El autoconcepto que tuvimos en el tiempo de olvido de nuestra esencia es ahora transformado y habrá que dar paso a la nueva visión que creamos de nosotros mismos.

Mucho ha cambiado y muchas cosas y personas pueden desaparecer de nuestra realidad y ante ello, la aceptación y avance son aspectos que habrán de ser tomados en cuenta.

Nuestras respuestas pueden tener ahora matices procedentes del ser que somos y las virtudes que siempre hemos tenido podrán ser expresadas de manera natural porque ahora están impulsadas por el deseo de ser.

El propósito que exista en nuestro interior será manifestado con toda la ayuda que esta etapa nos da. Cada momento es la oportunidad para ser y cuidar la siembra que, con atención y convicción hemos puesto en el camino que estamos construyendo en consciencia.

Confiar es un aprendizaje que exige este tiempo y esto pone a prueba lo aprendido.

No apresurar nada, no acelerar procesos y rendirnos a la fuerza del espíritu que todo lo puede.

El amor que ahora nos impulsa para cuidar de nosotros es la mejor experiencia que estamos creando.

Dejar atrás lo ya experimentado, y crear con materiales acordes al nuevo ser que somos.


Amelia Camacho Guerrero.

17 febrero 2026.

Declaración de ❤️❤️❤️ amor.

Para estas fechas la población responde a la programación de acciones que tienden a invitar a todos al consumo para festejar el día del amor y la amistad ❤️.

Despertar la consciencia es no continuar obedeciendo las leyes de un mundo que programa nuestras acciones y sentimientos.

Comprar regalos, flores, chocolates o cualquier objeto que pueda regalar para demostrar que amo a alguien, es una manipulación y un engaño.

Vivir en amor, sentir amor, demostrar amor, no requiere de gastos innecesarios.

El que ama da cotidianamente y demuestra el amor que vive a través de actos y acciones que hablan del ser que ama.

El lenguaje del amor es la expresión diaria de la consciencia que desde su más elevada expresión habla con elocuencia de algo tan sublime y sagrado.

Celebrar el amor con una declaración y un compromiso, primero con nosotros mismos y luego con todos aquellos que nos acompañan, con los que saben que el amor está en cada instante de presencia.


Amelia Camacho Guerrero.

14 febrero 2026.

El alimento del alma.

Comemos todo el tiempo y tal vez no somos cuidadosos del alimento que pide nuestra alma.

Puede ser que creamos que nos estamos atendiendo de manera correcta y que no le falte nada a nuestro interior.

Aquello que más nos complace,lo que nos causa placer, aquello que exige nuestra atención y capta toda nuestra presencia, toda la atención y donde el tiempo se diluye y pareciera que no existe, nos da idea de lo que llega hasta lo más interno.

Esto no es entretenimiento, no es algo que sea sustituido por una acción que solo se hace con gusto, con ganas de ser realizado o que nos reditua recursos para la sobrevivencia. 

El deleite de disfrutar lo que se hace para crear, para manifestar lo que el alma quiere expresar es un alimento de la más elevada calidad.

Esto, para mí manera de ver, se une a la vocación y el cumplimiento de la misión de vida que descubrimos en lo que somos y elegimos realizar primordialmente en nuestra vida.

Jamás renunciar a dar espacio a esta actividad, impedir que la sobrevivencia absorba lo que nuestro ser vino a compartir y dar.

Nuestra esencia espera ser escuchada y atendida. No importa cuando, no importa el tiempo, lo importante es que seamos capaces de descubrir y disfrutar el lenguaje de nuestra consciencia .


Amelia Camacho Guerrero.

10 febrero 2026.

El sacrificio personal.

El cambio en la vida personal debido a una decisión de transformación y nivel de consciencia, por supuesto que obliga a muchos momentos de renuncia y de liberación de actitudes y formas de pensar.

Todo lo que se elige determina ahora la manifestación de diferentes formas de pensar,de actuar y de hacer todo lo que habitualmente se expresaba como una reacción provocada por estímulos externos que se repiten de manera rutinaria.

La auto observacion  es la que permite que estemos atentos a todos los momentos que requieren de cambio y de modificación consciente de acuerdo a la comprensión que es la que hace que deseemos el cambio.

Comprender la mecanicidad en la que se vive, darnos cuenta de que esas respuestas son las que producen las emociones y el sufrimiento por la ignorancia en la que hemos estado facilita la necesidad de tener una vida diferente.

Cuando todo lo que nos hace daño se transforma y se deja del lado, se sueltan los apegos y se percibe la responsabilidad personal del cambio, no hay sacrificio que duela. Lo que se sacrifica es lo que ya no dolerá más, lo que ya estorba para vivir en paz.

Hemos entendido que el sacrificio es doloroso, y eso significa colocarnos como mártires de una situación y en este ,caso tenemos que reconocer que, soltar lo que nos daña, lo que no nos permite avanzar, es un acto de valentía y de consciencia.

Todo lo que dejamos nos libera y nos expone a una nueva vida, a la creación de una realidad en consciencia y a una relación personal única con nosotros mismos.

Es por amor que hacemos el trabajo personal, es por amor a nosotros mismos que nos transformamos y todo sucede en el interior y solo nosotros conocemos los efectos de lo que hemos hecho.


Amelia Camacho Guerrero.

10 febrero 2026.

La culpa en nuestra vida.

El hecho de ignorar la verdadera identidad de nuestro ser ha provocado la creación de innumerables actitudes e ideas que más que acercarnos al interior de nosotros mismos,han producido un abandono que se ha manifestado en la realidad que se vive.

Todo esto ha fomentado el descuido y la desatención de la consciencia de lo que somos.

Así se ha creado la percepción equivocada que tenemos y se ha construido una visión muy deteriorada de lo que somos.

El desconocimiento de nosotros ha hecho que adoptemos creencias, ideas y paradigmas de comportamiento que nada tienen que ver con la verdad de nuestro ser.

Así crecemos buscando valoración externa y reconocimiento de todo lo que no vemos en nosotros.

Aprendemos a complacer para obtener. Aprendemos a ceder para ser aceptados.

Aprendemos que nunca somos suficientes y que siempre hay algo que cambiar para merecer.

Siempre falta algo en uno mismo y no siempre tomamos las decisiones más favorables por tanto siempre hay algo de que lamentarse , de lo cual hay que arrepentirse y desear cambiar o arreglar. 

Todo esto no es más que una percepción mental equivocada y no existe más que en la percepción de quien la vive.

El mundo externo determina la forma en que nos vemos, todo depende de la opinión de los demás.

Nuestras acciones son calificadas de acuerdo a la opinión de la gente que las califica. Ellos tampoco saben quiénes son y pretenden saber quienes somos nosotros.

Nunca será suficiente lo que se hace, lo que se da, lo que se comparte, lo que se obtiene. Y el no ser tiene un precio muy alto.

Esta ignorancia se paga con culpa.

Culpa por hacer lo que se hace. Culpa por no dar suficiente. Culpa por no saber tomar decisiones o por decidir lo que decide. Culpa por no cumplir expectativas. Culpa por no hacer lo que se espera de uno mismo. Culpa por ser diferente. Culpa, culpa, culpa, siempre culpable. 

Cuando hay culpa se genera deuda y las deudas o se pagan o se cobran. Es bueno revisar las deudas que estamos pagando por tener una percepción equivocada que nos crea sufrimiento.

Todo esto genera sufrimiento y degradación de la forma en que uno se percibe. No hay confianza ni seguridad en sí mismo, no hay amor en esa visión personal.

Comprender que esta programación mental es una forma de sostener la ignorancia de lo que somos y una manera de identificarnos con todo lo externo es lo que nos ha alejado del ser que realmente somos.

El estado interior que vive alimentando esta forma de vivir consume la energía que se necesita para recordar la identidad.

La consciencia de uno mismo es la forma de hacer a un lado esta dañina programación mental.


Amelia Camacho Guerrero.

7 febrero 2026.

¿ Dónde se desnuda tu ego?

Esta pregunta obliga a ir al interior y ver si realmente sabemos reconocer al ego, al personaje creado con todas sus características para así reconocerlo cuando se hace presente.

Esto obliga a darnos cuenta de que todo lo que el ego te ha dicho es una mentira y que no te hace falta cambiar nada, no hay nada que te falte, no hay lugar a donde ir, ya estás y siempre has estado donde tienes que estar.

Vivir en la aceptación de uno mismo, recordar que somos la manifestación de Dios en este plano viviendo la experiencia humana y que todo lo que vivimos es experiencia para volver a ser lo que siempre hemos sido y nunca dejaremos de ser, es el objetivo de ésta oportunidad.

Vivir siendo lo que somos. Ser y experimentar la experiencia de ser y expresar la presencia de Dios en todo momento a través de cada acto, de cada pensamiento, de cada emoción es y se convierte en todo tiempo,en el objetivo primordial y la razón de vivir esta experiencia.

Cuando la consciencia crece y se expande tanto para abarcar otros ámbitos y otras formas de conocernos y de saber lo que somos, la mente no alcanza a entender y más aún, comprender a profundidad la verdad que podemos descubrir.

Es aqui donde todo cambia y lo conocido se queda chico en relación a lo que podemos descubrir accediendo a un mundo totalmente diferente a lo que siempre consideramos único.

Despertar a una nueva realidad es vivir en una frecuencia vibratoria distinta.


Amelia Camacho Guerrero.

3 febrero 2026.


Neptuno.

Es el planeta de la espiritualidad y su tránsito está ahora presente después de 165 años que dura su ciclo.

Este mes entra en acción en el signo astrológico de Aries, regido por Marte el guerrero.

Su presencia se siente y actúa con fuerza y valentía.

Es por eso que se menciona un despertar colectivo en estos tiempos. Cambios importantes que serán evidencia de su acción.

El agua de neptuno es agua sanadora y de salud emocional.

Fin del drama y el fin de la manifestación del ego. Más intuición y claridad, pureza para encontrar el camino interior.

Fuego purificador de Aries. El guerrero consciente. Fin de la victimización. Acción que ayuda a encontrar la verdadera identidad.


Amelia Camacho Guerrero.

27 enero 2026


Aplicación de lo que comprendo.

El resultado de haber comprendido todo lo que vamos experimentando se vive y se puede valorar cuando nuestro estado interior incluye la calma, la paz, la armonia, la aceptación y se reducen los conflictos y la resistencia hacia todos los aspectos y manifestaciones procedentes del exterior.

Se vive más en atención al mundo interno y la observación de todo lo que se percibe es con un nivel de identificación muy reducido.

La coherencia se hace presente con mayor frecuencia y la neutralidad es evidente en opiniones y respeto hacia las experiencias ajenas.

La intromisión y control en la vida de los demás deja de ser objeto de atención. El respeto y la aceptación se manifiestan sin ser forzadas.

Cada vez se practican de manera más natural las virtudes del ser.

Esta conducta se va normalizando y ésto deja espacio interno para que la consciencia sea factor importante en la vida y en la salud de la mente y la emoción cotidiana.

Se cuida y se protege el mundo interior como el tesoro que es.

Se disfruta la vida y la abundancia.

Se cuidan los recursos mas valiosos que ahora, la consciencia,  permite valorar. Esto permite ampliar y disfrutar la abundancia de la que el ser es y ha sido dueño siempre.

El mundo externo seguirá ofreciendo impresiones que atraigan nuestra atención pero el estado de presencia domina cada día más eficientemente.


Amelia Camacho Guerrero.

25 enero 2026.


Regresando de donde venimos.

Oímos siempre que hemos de volver a la fuente, que eso es regresar a casa, que es muy complicado encontrar el camino de vuelta al hogar y nada de esto es verdad.

Conforme recordamos quienes somos, nos damos cuenta de que todo lo anterior fueron formas para despistarnos y entretenernos en una dirección equivocada.

Al recordar, nos vemos en un estado de consciencia que nos permite unir el conocimiento adquirido y la percepción que desde el interior no niega una verdad irrefutable.

Nunca hemos estado lejos, no tenemos que volver de donde nunca hemos salido.

La fuente de todo lo que es, está en nuestra esencia, es lo que realmente somos. Todo el tiempo escuchamos y creímos que sería un arduo camino llegar a recordar nuestro origen.

Somos la manifestación del creador en este plano y nunca estuvimos separados. No tenemos que volver a ningún lado simplemente olvidamos quienes somos.

Recordar lo que olvidamos es una gran experiencia que elegimos vivir en la tercera dimensión.

Cada vez nos acercamos más a la verdad de nuestro ser.


Amelia Camacho Guerrero.

20 enero 2026.