Toda la energía que llega a la tierra está propiciando cambios en la biología de nuestro cuerpo. Cambios que no alcanzamos a ver y muchas veces ni siquiera podemos imaginar.
Tener un cambio de frecuencia vibratoria y estar inmersos en una transformación como la que se está manifestando es algo que la mente humana comprende medianamente.
El cambio de tercera dimensión a la quinta dimensión implica una situación en la que energéticamente hablando, suceden muchas cosas.
La biología de nuestro cuerpo se va adaptando a vibraciones y frecuencias procedentes del sol y todo nos está preparando para cambios mas profundos.
Cuidar nuestra casa, nuestro cuerpo, ofreciéndole el más alto nivel de consciencia y de comprensión de lo que podamos saber es la tarea fundamental de este momento.
No es tiempo de llenarnos de información y datos difíciles. Hemos de hacer lo mejor que podamos desde el nivel en que cada uno esté con toda la responsabilidad y el compromiso que el nivel de consciencia nos dicta.
No son etapas de manifestar temores ni miedos.
No son tiempos de angustiarse ni de crear realidades catastróficas. El caos no favorece ni personal ni colectivamente.
Estar cada vez más conscientes de que el trabajo es interior y personal, de que nadie podrá hacer nada por uno. De que vivir en armonía y en atención de la frecuencia vibratoria que día a día tenemos es aportar el fortalecimiento a lo que queremos sostener para el bien de todos.
La experiencia que vivamos dependerá de la vida interior y de lo que que comprendamos.
Amelia Camacho Guerrero.
9 agosto 2026.