Oímos siempre que hemos de volver a la fuente, que eso es regresar a casa, que es muy complicado encontrar el camino de vuelta al hogar y nada de esto es verdad.
Conforme recordamos quienes somos, nos damos cuenta de que todo lo anterior fueron formas para despistarnos y entretenernos en una dirección equivocada.
Al recordar, nos vemos en un estado de consciencia que nos permite unir el conocimiento adquirido y la percepción que desde el interior no niega una verdad irrefutable.
Nunca hemos estado lejos, no tenemos que volver de donde nunca hemos salido.
La fuente de todo lo que es, está en nuestra esencia, es lo que realmente somos. Todo el tiempo escuchamos y creímos que sería un arduo camino llegar a recordar nuestro origen.
Somos la manifestación del creador en este plano y nunca estuvimos separados. No tenemos que volver a ningún lado simplemente olvidamos quienes somos.
Recordar lo que olvidamos es una gran experiencia que elegimos vivir en la tercera dimensión.
Cada vez nos acercamos más a la verdad de nuestro ser.
Amelia Camacho Guerrero.
20 enero 2026.