Este aspecto es lo que permite darnos cuenta de la capacidad que vamos desarrollando para tener una visión de la realidad que no se vea arrastrada por la emocionalidad desbordada que, sin ninguna dirección, nos sobrepasa e impide tener una respuesta consciente.
La forma en que vivimos las emociones y la energía que sentimos con ellas, es un material que hemos de cuidar. Esto no implica no sentir o contener la emoción. Emociones son energía que nos impulsa y activa.
Observación de ellas, es conocernos y saber cómo conducirlas. Jamás negarlas.
Tener atención en el desarrollo de la consciencia se liga al conocimiento de lo que sentimos.
La coherencia entre pensamiento, sentimiento y acción da como resultado un desarrollo y madurez equilibrado en todos los aspectos.
Se crece no solo físicamente, intelectualmente o psicológicamente, el aspecto emocional es fundamental para el desarrollo consciencial.
Todos estos aspectos a la par, hacen que se manifieste el ser humano con la consciencia autorreflexiva, que es lo que nos hace ser humanos.
El autoconcepto crece en verdad ante la observación constante y ante la claridad y honestidad personal que se manifiesta en el trabajo interior.
Vernos con amor, con el corazón abierto y con la consciencia que, deseosa de conocimiento, recuerda su origen.
Amelia Camacho Guerrero.
3 marzo 2026.