El ambiente familiar en cuarentena.



Nunca como ahora podemos ver cual es el ambiente familiar en que nos movemos.

Tal vez hasta ahora vemos actitudes y respuestas que antes podíamos ignorar, tanto de los demás como de nosotros mismos.

Todo crece ante la mirada cercana y parece dimensionarse con el lente de aumento que da la frecuencia y la cotidianidad.

No hay manera de huir, no hay manera de evadir, no hay escape.

Tenemos que vernos y ver a los otros.

Tenemos que oirnos y oír nuestro interior.

Tenemos que poner mucha atención en nuestras acciones y emociones.

Todo nos habla de nosotros, de lo que queremos ver y de lo que negamos.

Si aprovechamos esto, ganaremos terreno al ego y creceremos en consciencia.

Si no nos perdemos en el camino, despertaremos de la ignorancia y seremos capaces de encontrarnos con el Ser que somos.


Amelia Camacho Guerrero.

28 abril 2020.

Para todos los amigos del espejo de las palabras.


Estamos en casa y con todo lo que esta situación especial requiere.

Nos extrañamos y deseamos vernos y compartir las sesiones que tanto nos nutren y nos permiten compartir experiencias y emociones, palabras y abrazos.

Por el momento nuestro trabajo personal es con nosotros y con el entorno, con nuestros familiares y más que nada con nosotros mismos.

La aplicación de todo lo que hemos comprendido se hace visible para poder observar como usamos lo mucho que logramos en el mundo interior.

Es ahora cuando valoramos lo que sirve saber quiénes somos y la necesidad de mantener nuestro enfoque en la presencia de la atención en lo que sucede en nosotros.

La realidad nos está ofreciendo una oportunidad para desplegar ampliamente formas diferentes de respuesta ante algo nuevo y desconocido.

Tenemos la capacidad de responder conscientemente y es el escenario actual el terreno de manifestación de todo lo que somos.

Vernos ante la distancia, la ausencia de otras personas y de estímulos diferentes hace de este periodo algo que no pensamos que podríamos vivir.

Estar en nuestro pequeño mundo, lidiando con fricciones cotidianas permite que veamos que hace falta escuchar, atender, cuidar, mostrar y darnos cuenta de que es ahí donde está nuestra gran tarea.

Los seres que amamos nos están dando la mano para crecer, para crear realidades diferentes, para darnos cuenta de lo esencial y esto reclama nuestra presencia y atención.

Este confinamiento está siendo muy complicado para muchos, muy sencillo para otros, pero para todos es un momento de reflexión y encuentro con nosotros mismos.

El salón de los espejos es el lugar donde vivimos. Algunos reflejos son muy claros, otros difusos, pero todos son para vernos como tal vez no nos hemos visto.

No es tiempo para distraernos con el exterior, éste puede saturarnos de datos e información dañina y aún esto es para aprender a discriminar lo que nos aleja de la atención hacia nosotros.

Estaremos juntos para compartir lo ganado, para volver a vernos a los ojos y sentir la presencia de Dios en cada uno y valorar todo con la consciencia de saber que hemos hecho de éste tiempo algo útil.

Los saludo con mucho cariño y les mando muchos abrazos desde un corazón lleno de amor y bendiciones para todos.


Amelia Camacho Guerrero.

28 abril 2020.

La Voz.


Hoy en día extrañamos a las personas y desearíamos poder estar con ellas. Todo es a distancia. Todo parece lejano. 

Incluso podemos estar en el mismo lugar y aún así , nos sentimos lejos de los que nos rodean. Los espacios se vuelven enormes siendo pequeños. Los espacios enormes se hacen todavía más grandes.  Las distancias crecen.

Estas experiencias que vivimos son importantes para reflexionar y ser atentos a las cosas que verdaderamente importan. Las distancias las crea la mente, las ideas de soledad y aislamiento están en la forma en que las procesamos y las significamos. 

La comunicación ha cambiado en los últimos tiempos y sigue siendo algo que deseamos mantener vivo. 

Dialogar, compartir pensamientos, opiniones, sueños, ideas, recuerdos es alimento para todos. Ya no basta un mensajito, un like, una imagen , se necesita recordar al otro, oírlo, sentirlo.

Recordemos que contamos con algo único y personal, exclusivo y propio : nuestra voz !

Escuchar la voz de mamá, de papá, de los hijos, de los familiares, de los amigos, no se compara con nada.  Nuestra voz es un instrumento maravilloso que nos deja transmitir mucho.  Retomemos las llamadas telefónicas y seamos capaces de decir a los otros lo que queramos. En la voz se percibe todo, el gusto, el amor, el cariño, el entusiasmo, la ayuda, la compañía, todo lo que podemos darnos.

Es una melodía que toca el corazón.

Es la oportunidad de abrazarnos con palabras y tonos, con la intención de manifestar lo mucho que está en el interior y clama por ser expresado.

No esperemos a que esta cuarentena termine, hoy tenemos tiempo y deseo de hacerlo.

Conectemos con aquellos que están alejados y en ocasiones solos, con aquellos que no tienen con quién hablar, con aquellos que damos por sentado que siempre estarán porque pudiera no ser así.

Que hoy no sea otro día más en el que las circunstancias y distracciones te impidan expresarte. Ahora hay tiempo. Cultiva la parcela del amor y la comunicación que ha estado descuidada. Busca sentirte bien contigo mismo regalandote acercamiento a los demás, a los que amas.

Siempre es buen momento para amar.

Hoy es excelente momento para hacerlo. Hoy lo que sobra es tiempo. 

Hoy canta con tu corazón y ama con tu voz.


Amelia Camacho Guerrero.

25 abril 2020.

Transmite el amor.

Muchas emociones están presentes en el interior de todos. La sensibilidad puede estarse captando a flor de piel. Esto es natural porque todo está cambiando en el interior de nosotros. Como seres humanos estamos acostumbrados a reunirnos con otros, somos seres gremiales y está condición sacude los hábitos y costumbres.

Todo para crear nuevas formas de respuesta y de contacto con nosotros y con los demás.

Ser sensibles, percibir lo que pasa en el interior y atenderlo es indispensable para que nuestra inteligencia emocional facilite el tránsito por esta experiencia.

Dar espacio a las emociones y darles salida. Tener la oportunidad de expresar lo que sentimos, puede ser la lección a aprender.

Hace cuánto tiempo no le dices algo importante a alguien que te importa y quieres.  Hace cuánto tiempo no escuchas a tus emociones y les das la importancia que merecen. 

Puedes sentirte muy bien si lo haces, prueba y llena tu corazón de la paz que ofrece el poder compartir algo de tí.  A fin de cuentas hoy, tienes suficiente tiempo y nada te detiene. 

Es un regalo que podemos darnos y dar a los demás.

Esto parece muy simple y también intrascendente, pero no lo es. ¿ Conoces personas que lamenten no haber dicho algo importante a alguien ?  ¿ Sabes de alguien que daría lo que fuera por poder hacerlo cuando ya no es tiempo ?

Hoy es posible, no desperdiciemos esta oportunidad.


Amelia Camacho Guerrero.

23 abril 2020.

Presencia en la ausencia.


Esta cuarentena nos ha dado el tiempo para mantener la atención y la relación con nosotros y con los demás de formas que nunca habíamos practicando.

Hacemos uso de la tecnología y de lo que cada uno tiene disponible para estar en contacto con los demás.  Tal vez ahora el teléfono es más usado porque nos hace falta escuchar las voces de los que amamos y dado que la cercanía y contacto no es posible, la voz de todos cubre la necesidad de contacto físico.

Nada se parece a abrazar y tocar a los otros. Nada es igual a verlos a los ojos y sentir sus presencias.

Hoy podemos darnos cuenta de lo valioso que es la cercanía, el contacto y la transmisión de la energía que compartimos con todo.

La voz adquiere tonos distintos, como si en esos momentos de comunicación quisiéramos entregar lo que por el momento no es posible.

Si sientes la necesidad de hacer llamadas, hazlas! Esto también implica un cambio. El teléfono celular ha creado el hábito de mandar mensajes y transmitir, hasta lo más importante a través de pocas palabras, evitando así la comunicación directa.

Hoy habrá que replantear esto. Expresar lo que sentimos , comunicarnos con los que nos importan y estar presentes en la ausencia con la presencia .


Amelia Camacho Guerrero.

23 abril 2020.

Antes.......... Después.

Esto nos coloca en la percepción de un espacio en el que debiéramos permanecer para no bandear entre pasado y futuro.

Siempre ha habido un antes y un después de muchas cosas. Esos momentos los hemos vivido y también nos han colocado en situaciones que nos han hecho pensar en quedarnos en lo conocido y tal vez deseando que nada hubiese cambiado.

La implacable realidad nos enfrenta siempre a cambiar.  Y si, las cosas se ven y son diferentes.

El espacio entre el antes y después, es un lugar donde,  es un lugar neutral, el lugar donde la aceptación tiene lugar.

Posteriormente vemos lo que era y lo que ahora es, y podemos transitar en el cambio sin conflicto.  Es el momento presente. Es el tiempo de transformación, de un estado interno de paz y armonía.

El antes y el después existe en la mente y si le damos toda nuestra atención , ella podrá estancarnos en ese interminable juego que logre transtornar el presente.

La observación de estos momentos ha de ser para valorar los cambios y la forma en que los vivimos. Dar reconocimiento a la capacidad de cambio que manifestamos y hemos manifestado miles de veces.

Sufrir por el después y añorar el antes, no es vivir. Vivir en el presente , apreciar la experiencia pasada es darnos la oportunidad de soltar en el camino todo lo que ya no conviene cargar cuando todo se modifica a nuestro paso.

Estamos en un mundo que nos lleva a cambiar de maneras muy rapidas y cuesta trabajo digerir los cambios a la rapidez que se presentan.

Somos capaces de hacerlo, hoy lo estamos haciendo todos a la vez.

Frente a nuestros ojos suceden eventos que atestiguar y es natural que nos impacten, por tanto permanecer en casa ( interior ) y física es necesario. Estamos aprendiendo a ver sin juzgar, a observar con criterio y objetividad, a discernir y ser atentos a nuestro propio ser para responder con la consciencia que nos asiste siempre.

Ni antes , ni después, ...... Hoy !!!


Amelia Camacho Guerrero.

15 abril 2020.

Vivir al día.


Hoy esta expresión podría tener un significado totalmente diferente.  Antes nos asustaba la idea de vivir al día, porque esto quería decir que no había nada seguro para el día siguiente. Muchas veces pudo haber sido así ,sin embargo hoy esto causa mucha inquietud dado a que las circunstancias y condiciones que estamos experimentando son justamente carentes de cualquier certeza.

Vivir al día hoy, es algo que hay que tomar en cuenta.  Vivir el momento presente equivale a vivir lo que tenemos en el momento , cada momento, cada instante, observando nuestro interior y no mezclarlo con el futuro ni el pasado. 

 La seguridad que podemos tener de que siempre tendremos lo necesario, de que podemos resolver las situaciones que se presenten se fundamenta en la fé que proviene de la certeza y de la convicción de lo que somos. No una idea mágica. No algo supersticioso. La certeza que da el conocimiento de uno mismo. La confianza en nosotros mismos.

Pero para eso hace falta mantenerse en el presente. Soltar la angustia y la preocupación por el futuro, soltar el pasado, la imaginación mecánica, la mente inferior que construye tragedias, las emociones negativas y la necesidad de saber que es lo que va a pasar.

No todos nos estamos dando cuenta de que esté aislamiento nos está enseñando mucho. Aprender a soltar y vivir día a día. Cada día tiene su propio afán.  Esto ya lo hemos oído. 

Resolver lo que pueda resolverse y atender lo que cada instante reclama nuestra atención.

Las programaciones anteriores, los condicionamientos adquiridos ya no funcionan.

 Nunca habíamos estado en esta situación. 

 Lo que vivimos requiere de nuevas formas de respuesta.

 La inteligencia que nos trajo hasta éste momento es infinita y también puede manifestarse para que este nuevo tiempo sea creado como fueron creados otros antes de ahora.

El cambio puede resultar muy complicado y es natural que así sea, no es fácil ver que todo nos lleva por un camino desconocido lleno de descubrimiento, de cosas diferentes.

Soñabamos y creímos que era real lo vivido, repetimos muchas veces lo mismo, es hora de cambiar. Por eso para algunos esto es más complicado que para otros.

 Despierta y crea. Despierta y no te asustes. Todo sucede para bien. 

Si !!! , Todo será diferente porque tú también serás diferente. Todos lo seremos.

" La vida es sueño y los sueños, sueños son"


Amelia Camacho Guerrero.

15 abril 2020.

Buscar el equilibrio en la mente.


Este tiempo nos enfrenta a la posibilidad de observación de la forma en que nuestra capacidad para que podamos mantener la atención en el centro del ser.

Esto se dice fácil ante el alud de impresiones que nos llegan y no son digeridas con la velocidad con que aparecen. 

Para muchas personas el aislamiento está resultando muy complicado debido a que los espacios son reducidos y las personas que habitan en cada casa son muchas.

Todos estamos expuestos a circunstancias distintas. Todos vivimos condiciones variadas. Los aspectos sociales, familiares, económicas y personales piden respuestas que nunca pensamos que podríamos vivir.

No vernos, no tocar a los demás, no visitar a los amigos, no pasear, no salir a la calle y mucho más, está siendo algo que voluntariamente no habríamos elegido.

Permanecer en el momento presente, sin la dualidad que nos lleve a pasado o futuro es un ejercicio constante.

La mente lleva la atención a donde quiere y falta tomar el control para permanecer actuando con consciencia.

Que es lo que nutre tu emoción y tu atención, pues es aquello a lo que le das tu energía.

Juzgar todo, valorar todo, identificarse con todo, afuera y adentro de casa está resultando muy tensionante.

Muchas personas tienen ya muchas herramientas para vivir esto. Es momento de aprovechar lo aprendido , de poner en acción el inmenso poder que han descubierto en su interior. Hoy es el día de usar todo lo que hay y responder con la consciencia ganada.

Cada uno desde donde se encuentra. Cada uno con lo que cuenta. Cada uno puede ayudar a los que acompaña con toda su presencia. Hoy somos la luz en un ambiente oscuro, ilumina cada momento, ilumina tu voz y tus palabras. Ayuda a que los demás también enciendan su luz. 

Manifestar el amor a cada instante, amor que es la más elevada consciencia en el mejor y en el menos favorable.  Todo nos coloca en la oportunidad de expresar el amor que somos capaces de dar. Amor para nosotros y para los demás.

Es un curso intensivo, más que intensivo, para lograr el objetivo de la vida: Amar por encima de todo.

Todos queremos amar y ahora es el escenario donde podemos hacerlo.


Amelia Camacho Guerrero.

14 abril 2020.

¿ Cambia tu historia?

Si así es.

La historia de todo y de todos está cambiando.

¿ Cómo ves la realidad actual en tu vida ?

Por supuesto que cada uno tiene algo que contar y las percepciones varían.

Las condiciones y consecuencias son muy particulares.

Nada podrá ser visto de la misma manera.

Todo se modifica desde el espacio interior y la mente puede crear visiones para reinterpretar todo de acuerdo a su contenido.

La atención se hace indispensable para ver que es lo que el contenido mental está usando para crear una experiencia diferente.

Estamos expuestos a energías de frecuencias vibratorias que estimulan lo que ya tenemos en el interior y cada uno responderá con aquello a lo que le da su atención, con lo que resuena en su ser.

Si , nuestra historia se reescribe ahora con el nivel de consciencia que tenemos, con otra actitud y una forma que resulta de la gran capacidad creadora que todos podemos expresar.

Somos creadores de la realidad que vivimos y hoy podemos descubrir habilidades desconocidas en nosotros.

Oportunidad para ser. Oportunidad para desplegar ampliamente formas de respuesta inéditas.


Amelia Camacho Guerrero.

10 abril 2020.

Amor por uno mismo.

El amor por uno mismo ha sido motivo de atención y cuidado en el proceso de desarrollo y crecimiento personal.

Muchas personas se preguntaron alguna vez, ¿ Cómo se ama a uno mismo ?,  ¿ Como sé que me amo ?

Aparentemente hemos sentido amor por nosotros solo por creer que darnos el cumplimiento de ciertos caprichos o deseos es señal del amor que nos tenemos. Satisfacer lo que queremos no siempre ha redundado en alegría ni felicidad. 

 Amarnos es un acto de consciencia muy profundo.  Es ir a lo más íntimo de nosotros mismos y aceptar todo lo que hay ahí.  Lo que nos gusta y lo que no toleramos.  Lo que solo nosotros podemos ver y reconocer.

La cuarentena ayudará a vernos con amor. Este tiempo nos enfrenta a la verdad de nuestro interior. Al tener tiempo de introspección , no queda otra más que vernos, en cada instante de compañía y de soledad.

Vernos sin juicios y censura, con infinita misericordia y aceptación.  Vamos a ver respuestas que no habíamos visto y que pudiéramos creer que teníamos resueltas, pueden sorprender algunas emociones que creímos no tener.  Dolores olvidados, engaños personales, mentiras que nos hicimos y que facilitaron la convivencia, decisiones que ya no se pueden cambiar, etc.,

Todo ha de verse con amor para ser trascendido, con aceptación y responsabilidad por lo vivido.

Amarnos es ver todo lo que sucede en la casa interior y atenderlo desde la consciencia mas elevada, con la comprensión más amplia, sabiendo que la experiencia humana es justo eso ,un experimento de esta vida, y que hoy merecemos vernos y conocernos, para amar todo lo que somos.

Hay dolores ancestrales que ni siquiera sabemos que tenemos.  Como es el abandono que conlleva a la aceptación del maltrato a uno mismo.

Maltrato por el descuido y desamor propio. Por no conocer nuestras verdaderas necesidades y no atenderlas.

Abandono de nuestro propio ser.

Amarnos es tomarnos en cuenta y ocuparnos de lo que alimenta nuestra alma nuestro ser y nunca abandonarnos, por nada ni por nadie.


Amelia Camacho Guerrero.

9 abril 2020.