En el recuerdo de nuestra esencia y origen existe una fuerza increíble que se manifiesta siempre en la realidad que vivimos.
Saber en consciencia, recordar lo que somos y vivir la manifestación permanente de lo que pensamos, sentimos y hacemos es una impresión profunda para quien ha ignorado todo el tiempo lo que es y sus facultades de expresión.
Después de haber crecido esperando que la realidad sea la manifestación de algo externo y lejano y de considerarse débil y dependiente de voluntades externas resulta asombroso reconocerse como un ser lleno de virtudes y de poder interior.
Cuando empezamos a aceptar la verdadera identidad y decidimos soltar la falsedad en la que hemos existido nos damos cuenta de lo que representa ser quien verdaderamente somos.
Este paso es resultado de muchas confrontaciones y de muchos momentos de descubrimiento de conductas y reacciones que consideramos propias e inamovibles. Hoy nos vemos capaces de cambiar y de soltar lo que no somos, pero que hemos creído que era lo único que había.
Somos mucho mas de lo podemos imaginar y la consciencia que se expande con cada momento de comprensión, nos ayuda a ver más ampliamente lo que antes no pudimos aceptar.
Era necesario reconocer la falsedad para ver la verdad que de otra manera no habríamos podido reconocer. Ha sido doloroso ver tanta mentira acumulada habiendo crecido creyendo que era la verdad. Ser ahora sin disfraces ,sin necesidades que satisfacer, sin simulaciones ni complacencias innecesarias. Poder vivir libres de apegos y dependencias.
Todo esto está sucediendo en los seres que abren su consciencia para aceptarse y amarse.
Amelia Camacho Guerrero.
22 septiembre 2026.