Una vez que sabes que todo lo que existe es consciencia, habrá que practicar el reconocimiento de que todo lo que percibimos es una expresión de su manifestación.
Nada es diferente, todo es consciencia expresándose en diferentes frecuencias y densidades. No hay nada que no lo sea.
Somos la infinita consciencia habitando una antena biológica que también es consciencia infinita.
Aprendamos a vernos como su manifestación y reconocerla en todo lo que percibimos. Recordemos que "vemos lo que ponemos en lo que vemos".
Reconocer al que está a nuestro lado como una consciencia que experimenta la realidad desde la elección que vive pero que en esencia es lo mismo que yo soy, esto equivale a soltar creencias e ideas de separación y diferencias inexistentes.
Somos la misma consciencia en diferentes cuerpos todos viviendo diferentes experiencias.
Somos todos la expresión de lo creado y el creador a la vez. La consciencia experimentandose a si misma en las diferentes elecciones que cada uno de nosotros hace.
Somos y nunca dejamos de ser. La mente crea diferencias y la consciencia las diluye porque se sabe la expresión de todo. Todo lo integra.
Consciencia es " información ordenada para todas las formas de creación", nada carece de esto y por eso responde a la información que contiene.
Integrar lo comprendido en la experiencia que se ha elegido y expresar congruencia en todas sus acciones es una forma de reconocernos como la consciencia experimentandose y viviendo la realidad que es capaz de crear.
Nada es diferente, todo es consciencia.
Amelia Camacho Guerrero.
14 octubre 2026.