Vivir en amor.

Sintonizar todo el tiempo con la frecuencia vibratoria del amor, con la forma de disfrutar de lo que esta existencia nos ofrece para experimentar el nivel de consciencia que tenemos y que manifestamos en pensamientos, sentimientos y acciones.

Todo refleja lo que en el interior de cada uno existe y no se puede fingir, no puede ser imitado ni copiado. El ser, en su manifestación auténtica, es amor. La frecuencia vibratoria de la consciencia más elevada es la expresión del amor ❤️. No es una emoción, no es nada de lo que aprendimos en el periodo de olvido de nosotros mismos. 

En la creación del personaje ( ego) aprendimos que amar era muy complicado y muy difícil. Es natural que así haya sido, porque el olvido de lo que somos permitía que nos mantuvieramos en desconocimiento de lo que pudiera acercarnos al recuerdo del origen.

El amor es el camino, el amor es el poder supremo del ser creador, es lo que nos conecta con la divinidad. La monada, la  consciencia de todo lo creado está en el interior de cada uno, es la chispa que habita en el cuerpo humano.

Nada se parece a conectar con esa frecuencia, todo tiene sentido y todo se ve claro y diferente. Todo es como es. La vida se experimenta en cada célula, en cada instante, todo vibra y todo sucede aquí y ahora.

Vivir en amor, ser amor, compartir amor, es un propósito que solo se comprende desde la consciencia que ha evolucionado percibiendo en la frecuencia más alta que cada uno pueda alcanzar.

Por esa razón, amar es diferente para todos. Todos vibramos en diferentes frecuencias y comprendemos de variadas formas.

 El amor en nuestras relaciones es todo un proceso de evolución personal. 

Amamos en virtud de lo que comprendemos.


Amelia Camacho Guerrero.

9 abril 2026.