Temporalidad .

Muchas veces repetimos o escuchamos que nada es para siempre, que todo pasa, que todo es temporal pero cada vez que algo cambia, que algo se termina olvidamos que es así.

Nos duele, sufrimos, nos revelamos ante algo , que en el fondo sabemos pero no queremos vivir.

Esto sucede todo el tiempo porque vivimos en la identificación constante con todo. De ahí viene el apego, la necesidad , la dependencia de personas, de cosas, de ideas, de actividades, etcétera.

Estamos viviendo cambios muy rápidos y todo lo que percibimos es transformado por la percepción personal que también está siendo distinta. Si bien todo está en proceso de transformación esto no sucede solo afuera, todo es todo, nosotros incluidos.

Como es afuera es adentro, y nosotros tampoco somos los mismos. Los cambios que experimentamos son la manifestación de nuestros propios cambios. No estamos atentos de lo mucho que día a día sucede en nosotros. Vemos cambios en los demás pero no percibimos que nuestra consciencia se abre a una realidad nueva que nace de la evolución y de lo que está sucediendo en el mundo entero.

Hay muchas situaciones que son vistas ahora desde un enfoque diferente. No somos los mismos de ayer y no hemos notado que tanto hemos cambiado en nuestra relación con la gente, con la familia, con la vida en general.

Estamos viviendo vidas distintas. Estamos explorando actitudes y acciones que ,tal vez ni cuenta nos estamos dando.

La realidad se manifiesta frente a nuestros ojos revelando lo que ahora percibimos con la consciencia que nos enseña lo que antes no pudimos ver.

Hay cosas que nos sorprenden pero hay otras que simplemente reconocemos como verdad.

El saber interno brota para ayudar a vivir en aceptación sin resistencia, sin objeción.

La vida parece cambiar pero en realidad somos nosotros los que cambiamos al percibir desde la consciencia.


Amelia Camacho Guerrero.

13 octubre 2026.