Silencio interior.

Todo ahora pide atención al espacio donde creamos nuestra realidad y donde vivimos todo el tiempo.

Ahí en el interior es nuestro domicilio. Es ahí donde estamos experimentando todo el tiempo. En ese lugar acumulamos percepciones, sensaciones, sentimientos y todo lo que interpretamos de la experiencia humana que nos aporta la información y los elementos con que construimos lo que forma la historia propia.

Este espacio requiere de tiempos de silencio para evitar que todo lo que ahí llega este exento de contaminación con todo el ruido mental producto de la mecanicidad.

De ahí que es necesario darnos cuenta de que la calma, la coherencia, la armonía que deseamos en nuestra vida dependen de la limpieza mental y el cuidado que podamos tener para estar en silencio por periodos constantes. 

Practicar diariamente tiempos de inmovilidad y atención interna y permanecer en esa quietud por momentos cotidianamente ha de convertirse en un ejercicio regular en la vida.

Esta época exige el cuidado a nuestro mundo interior ya que de eso depende poder estar en un estado de neutralidad para disminuir los niveles de identificación con lo que nos rodea.

Estamos recibiendo frecuencias del sol que requieren de nuestro estado de presencia y atención para ser receptores conscientes.

Vivir en consciencia de lo que estamos viviendo implica saber que estamos en atravesado por periodos de cambio y de procesos evolutivos que nuestra mente todavía no alcanza a comprender en su totalidad pero tener información sobre esto ayuda para darnos cuenta de lo que está pasando.


Amelia Camacho Guerrero.

19 octubre 2026.