Recibir por resonancia.


Al tener una frecuencia vibratoria acorde al estado de consciencia que se ha desarrollado, se obtiene una sintonía con aquello que pensamos, sentimos y hacemos. Esta coherencia es resultado de la constante atención que mantenernos en nosotros mismos.

La auto observación es una clave para que el efecto de nuestro propósito de crecimiento y experiencia en consciencia se manifieste en la armonía y creación de la realidad que deseamos experimentar.

La resonancia sintoniza con la frecuencia vibratoria que tenga nuestra creación y por eso ya no será cuestión de pedir lo que queramos sino de sintonizarnos con la frecuencia correspondiente.

Así responden las leyes del universo, la ley de correspondencia, la ley de vibración, la ley de atracción, la ley de causa y efecto, todo es frecuencia y vibración, porque todo es energía.

Para manifestar este resultado por supuesto que es necesario recordar lo que somos, saber no será suficiente, hay que aplicar el conocimiento y la experiencia ganada, la consciencia que al expandirse tiene una amplia visión de la realidad y deja de resistirse y luchar, deja el conflicto interior y manifiesta aceptación de lo que es sin pretender cambiarlo.

Sobran de esta manera las súplicas y peticiones y se atienden las creaciones.

Es un paso más en el recuerdo de sí.

Un avance en el reconocimiento de la naturaleza del ser que somos, del espíritu creador que habita en el maravilloso cuerpo en que vivimos.


Amelia Camacho Guerrero.

12 marzo 2024.