Mi palabra es ley para mí.


La verdad de nuestro ser emana de la consciencia que tenemos de lo que realmente somos. Este tiempo nos ayuda a integrar todas las partes de nosotros que habíamos desechado o ignorado pero que hoy pueden ser aceptadas y dejar de ser vistas como ajenas.

Todo lo que hay en el interior de mi es ahora visto amorosamente y expresado con naturalidad.  Todas las negaciones, las prohibiciones, los talentos no reconocidos, las voces silenciadas, las expresiones del ser que no fueron reconocidas, hoy vivirán integradas en mi y en aceptación gozando de mi amor.  

Cualquier emoción, sentimiento, idea, creencia que existió o exista, es ahora reconocida sin juicio ni censura. Mucho de lo que he sido puede aparecer en este tiempo justo para ser integrado.

La palabra cobra vida al ser el decreto y ley que manifiesto al expresarla.

La consciencia con la que hablo será el reflejo de la consciencia con la que viva cotidianamente.

Abracadabra = como hablo creo.

Es una expresión muy antigua y tendrá la fuerza que cada uno le dé.


Amelia Camacho Guerrero.

6 diciembre 2020.