No somos la mente.

La actividad urgente de la mente ve con ansiedad y con prisa y crea la necesidad de estar ocupados todo el tiempo. Todo esto activa los condicionamientos aprendidos y hace que estemos nutriendo ese sistema de comportamiento obedeciendo sin pensar.

La mente quiere atención y diálogo y se distrae con todo lo que se identifica.

La mente se apaga por ausencia de identificación y esto se logra el momento en que se vive desde el interior de uno mismo.

 La mente al pensar ,cree que es la que observa y la que controla. Es el Yo. El que usurpa, el que con actividad incesante quiere convencerte de que tiene la verdad porque tiene infinita información que no ha experimentado pero que le lleva a la ilusión de tener la razón.

Sabe que la mente aparece, es un instrumento del cuerpo y del cerebro, no eres tu. 

Todo forma parte del vehículo biológico que ocupamos para conocer la experiencia humana. La consciencia que somos recibe del cuerpo todo lo que capta, pensamientos, emociones, sensaciones y todo esto lo está experimentando el ser.

A tu ser nunca le pasa nada. Lo que te duele, molesta, irrita o enoja sucede en el ego. Todo lo que te aporta es un estimulo para generar respuestas conscientes y recordar quien eres.

No hay nada que hacer, nada que aprender y todo que recordar 

No hacer nada. Simplemente no identificarse con nada.


Amelia Camacho Guerrero.

1 septiembre 2026.