La inteligencia para vivir.

Sobrevivir ha sido puesto a prueba durante mucho tiempo.

Todo aquel que ha permitido la exploración de las respuestas que dieron la oportunidad de aprender lo que la experiencia humana que se ha elegido vivir, conoce lo que la lucha por la sobrevivencia significa.

Esto se ha hecho de manera mecánica y ni siquiera ha podido ser visto como la transformación que esto ofrece para todos los seres humanos que saben que el tesoro está en el aprendizaje que día a día se encuentra en cada momento.

Cada avance en la expresión de la consciencia da cambios que se pueden ver en las actitudes y respuestas que ofrecemos en todo lo que hacemos.

La consciencia que se descubre en uno mismo es el encuentro con la esencia, que es la identidad verdadera, que ha querido ser vista.

Se requiere de la inteligencia emocional que sanamos cuando nos atrevemos a entrar en el interior de uno mismo.

La consciencia de lo que ahora vemos en nosotros mismos, el encuentro con nuestro ser, hace que todo sea el impulso para dejar atrás el tiempo de inconsciencia y del olvido de lo que somos.

El reto ahora es ser lo que somos. La verdad de nuestro ser es hoy la vida con la visión que solo el  ser ofrece. La claridad que llena la consciencia es la luz que existe solo en un espíritu creador que habita en cada cuerpo.

Cuando esto ocurre ya no puede ser lo mismo. Ya no se puede hacer lo mismo. El ser tiene una fuerza que solo el ser consciente expresa con su presencia.

El amor como la mas elevada consciencia respalda ahora cada instante de la inteligencia que hoy no es más que la sabiduría ganada de la experiencia que nos conduce a vida en el recuerdo del origen.

Al avanzar en este camino y dejar atrás la experiencia vivida, el personaje creado y todo lo que fué ,la forma de vida es vista con una percepción distinta y se suelta la carga que se adquirió en el tiempo de inconsciencia de uno mismo.

La vida es más simple y el disfrute es objetivo de la experiencia en consciencia.


Amelia Camacho Guerrero.

28 junio 2026.