Todo experimento puede repetirse una y otra vez y en cada caso hay modificaciones que pueden cambiar el resultado.
En la vida de todos, al no considerar los eventos, como parte de un experimento, interpretamos cada cosa que vivimos , que no resulte como lo pensado, como error. Saber que no hay errores es importante para no caer en interpretaciones que se conviertan en culpas y cargas emocionales que no ayudan a liberarse de ataduras creadas por una actividad mental mecánica.
Aprender de todo lo que se vive sin el severo juicio de la mente centrada en el ego, será un cambio en la percepción e interpretación que conduzca a la comprensión de cada respuesta.
La interpretación trasciende y crea, a lo largo de la vida, efectos que no impida que se centre nuestra atención en el objetivo primordial de nuestra existencia.
Centrar nuestro enfoque en el despertar de la consciencia que permite reconocer y aceptar que la experiencia que vivimos es un cúmulo de ilusiones y de interpretaciones que disfrazan el olvido de nuestra identidad.
Ser capaces de aceptar los resultados de los intentos de experiencias y de todo lo que vamos reconociendo en esta travesía, como los muchos intentos de acercarnos a nosotros mismos, para recordar quienes somos, es ya haber ampliado la consciencia para salir del estado de ignorancia.
Ganar en sabiduría ,tomando siempre en consideración lo aprendido y no solo el recuerdo de los eventos, facilitará el avance en el reconocimiento del ser.
Amelia Camacho Guerrero.
22 junio 2026.