La consciencia que Soy.

Todo es consciencia y es en esa consciencia donde todo lo que experimentamos sucede.

Ahí está todo lo que vivimos, todo lo que conocemos e interpretamos, cada evento está sucediendo en la consciencia que sostiene y crea la realidad.

Nada es algo diferente. Somos consciencia y todo lo es. El origen de la identidad que buscamos es consciencia infinita. La consciencia es donde todo aparece. 

Nada hay que buscar.

 La identificación con el cuerpo y la mente nos separa de la consciencia que somos. Conceptos creados con la mente nos separan de la esencia y la vasta información satura el cerebro.

 Los pensamientos no son nuestros porque no somos el pensador. El ruido de la mente y la constante actividad del yo ,hace que vivamos en atención de lo que percibimos y por tanto en el afuera.

Ella, la mente,  crea una gama inmensa de fachadas para cada situación y para cada evento y ninguno de los actores es la verdad de lo que somos.

El personaje del yo es falso pero crea ideas para identificarse. Y se identifica con absolutamente todo porque vive atento al escenario que ocupa.

La ilusión del yo se disuelve cuando la consciencia se manifiesta y ofrece una visión de la realidad desde el ser que despierta de la inconsciencia de sí.

El presente es la puerta a la eternidad. Y también es la puerta a la verdad del origen. Nada vuelve a ser igual. El mundo sigue siendo lo que es pero nosotros no.

Lo único que haremos es manifestarnos , expresar el ser.No necesitamos hacer nada, solo ser lo que somos.

Todo se vuelve simple. Sin conflicto. El gozo no viene de lo que hacemos sino de lo que somos.

Todo es una misma consciencia manifestándose de diferentes maneras. Todos  con la oportunidad de experimentar la vida humana.

Viviendo y gozando de lo que en la realidad personal cada uno eligió. El amor es la expresión natural del ser y el objetivo universal es manifestar esta frecuencia vibratoria en todo lo que hagamos.


Amelia Camacho Guerrero.

1 septiembre 2026.