Pensamientos , sentimientos y acciones en la misma dirección serán la manifestación de la alineación con la frecuencia vibratoria que podamos expresar y que traerá para nosotros un estado de paz interior y armonía con todo el entorno.
Lograr la neutralidad que ofrece el estar en atención a la presencia y a la observación de nosotros mismos, es un logro de un estado de consciencia que crece y ha comprendido el conocimiento adquirido y lo aplica de manera natural .
Es ser consciente de la forma de crear la realidad que se desea experimentar y saber que es responsabilidad de cada uno mantener esta actitud para responder desde el ser que somos y dejar atrás la participación inconsciente del ego.
Está forma de observación de nosotros trae como resultado la plenitud interna y la calma, la tranquilidad y la energía positiva que nos permite descubrir que la vida es como nosotros queramos vivirla, con los ingredientes que nosotros pongamos en ella.
El mundo externo tiene sus propias características y no son al gusto de cada persona, eso es como es y nosotros decidimos su percepción.
La manera de vida de todos es de acuerdo a la percepción, interpretación y significación que le damos.
Por eso la vida es como cada quien la ve. Por eso también no coincidimos en lo que percibimos de una misma cosa.
Las diferencias son infinitas por los diferentes estados de consciencia y las frecuencias vibracionales de las personas. No podemos esperar iguales ideas, ni iguales percepciones, tal vez similitudes.
En este tiempo estas diferencias se hacen más presentes y por eso no es fácil mantener un estado de coherencia.
La coherencia es un estímulo para crecer en consciencia y requiere de intención, atención y acción en la misma dirección. Es un ejercicio cotidiano para recordar quien somos y como elegimos vivir.
Amelia Camacho Guerrero
1 abril 2025.