Identificación con la historia y el personaje.

Si hay un tema que nos aleje de un estado de consciencia constante , es la profunda y arraigada identificación con el personaje creado por la necesidad de tener una identidad que nos permita ser reconocidos en el mundo externo.

Este personaje ha sido la fachada con que nos mostramos al mundo, es a través de ella que todos nos conocemos y nos mostramos, así nos creamos y así nos inventamos e inventamos a los demás.

Toda esta ilusoria forma de relacionarnos está sustentada por la creación que llamamos ego, ( nombre del personaje) y es tan fuerte como la necesitemos y tan poderosa cómo nosotros la creamos.

Ha sido tan importante que le dimos nuestra identidad y eso sucedió por la ignorancia de la verdadera identidad, totalmente desconocida ante la ignorancia de nosotros mismos.

Es esa la razón de mantenerla activa y no liberarnos de la identificación con el personaje ya que mientras no haya el reconocimiento de lo que somos , no hay nada que sustituya esa creación.

Dejar atrás el ego, sin tener la respuesta de lo que somos, no es posible, se siente la pérdida de una identidad que nunca fue y se crea un estado de confusión y vacío.

No somos la historia y tampoco somos el personaje. Somos un espíritu viviendo la experiencia creada.


Amelia Camacho Guerrero.

24 febrero 2025.