El sacrificio personal.

El cambio en la vida personal debido a una decisión de transformación y nivel de consciencia, por supuesto que obliga a muchos momentos de renuncia y de liberación de actitudes y formas de pensar.

Todo lo que se elige determina ahora la manifestación de diferentes formas de pensar,de actuar y de hacer todo lo que habitualmente se expresaba como una reacción provocada por estímulos externos que se repiten de manera rutinaria.

La auto observacion  es la que permite que estemos atentos a todos los momentos que requieren de cambio y de modificación consciente de acuerdo a la comprensión que es la que hace que deseemos el cambio.

Comprender la mecanicidad en la que se vive, darnos cuenta de que esas respuestas son las que producen las emociones y el sufrimiento por la ignorancia en la que hemos estado facilita la necesidad de de tener una vida diferente.

Cuando todo lo que nos hace daño se transforma y se deja del lado, se sueltan los apegos y se percibe la responsabilidad personal del cambio, no hay sacrificio que duela. Lo que se sacrifica es lo que ya no dolerá más, lo que ya estorbara para vivir en paz.

Hemos entendido que el sacrificio es doloroso, que eso significa colocarnos como mártires de una situación y en este caso tenemos que reconocer que, soltar lo que nos daña, lo que no nos permite avanzar es un acto de valentía y de consciencia.

Todo lo que dejamos nos libera y nos expone a una nueva vida, a la creación de una realidad consciencia y a una relación personal única con nosotros mismos.

Es por amor que hacemos el trabajo personal, es por amor a nosotros mismos que nos transformamos y todo sucede en el interior y solo nosotros conocemos los efectos de lo que hemos hecho.


Amelia Camacho Guerrero.

10 febrero 2026.