El mandato de la mente.

La mente cambia a la velocidad de la consciencia por eso, a mayor comprensión mayor cambio de frecuencia.

La mente crea el entorno de acuerdo a la percepción y si desarrolla la consciencia tanto la percepción como la interpretación tienen una transformación.

El cambio no requiere años de esfuerzo sino un instante de consciencia.

La resistencia del pensamiento adquirido impide la transformación. Son códigos heredados.  Son capas y capas de condicionamientos lo que hemos guardado y ahora hay que liberar.

El cuerpo es receptor de las frecuencias que emite la mente y las manifiesta con emociones y síntomas. Por ello es necesario escuchar los mensajes que nos da. Paradigmas , ideas, creencias largamente sostenidas se afianzan en la aparentemente seguridad que nos ofrecen hacen difícil el cambio en la manera de pensar.

Conectar con las virtudes del ser y usar la mente para interpretar sanamente los eventos y percepciones que recibimos todo el tiempo provoca cambios en la forma de pensar y de responder.

Ninguna de las virtudes del ser ha de ser defendida ni probada, su sola expresión es su verdad. El amor es fuerza suprema y se manifiesta con contundencia y el poder de su expresión no requiere de pruebas. La consciencia con su frecuencia vibratoria lo reconoce, es su lenguaje, es su presencia y su verdad.

Por eso es que el cambio de frecuencia ayuda al cambio de creencias y paradigmas y por tanto el cambio de consciencia.


Amelia Camacho Guerrero.

8 de septiembre 2026.