La programación mental, la forma en que la humanidad ha sido adoctrinada para poder ser dominada es una forma de parasitacion que se reduce con un compromiso individual que requiere de voluntad y atención.
Esta se ha vivido cotidianamente y ha llegado a ser intangible. Hace falta un trabajo constante y atento para reconocer cada aspecto de nuestra respuesta.
Es un tratamiento necesario para manifestar lo que verdaderamente somos.
La contaminación que tenemos es un obstáculo para la libertad que deseamos vivir.
Creemos que un tratamiento médico resolverá esto. La verdad es que ésta desparasitación la llevamos a cabo cada vez que nos vemos y reconocemos todo el adoctrinamiento que hemos recibido y las muchas formas en que mantuvimos ideas y creencias que no nos pertenecen.
Así aprendimos a alejarnos de lo que si somos y de las facultades y poderes interiores que hay en la identidad verdadera que olvidamos.
Muchas ideas funcionan como parásitos que roban nuestra energía y hacen que respondamos en total inconsciencia.
Otra forma es obedecer a todo lo que el personaje creado ha considerado como la identidad con que vivimos.
Creencias, costumbres, rutinas que no soltamos y que obedecen a mecanicidad y necesidades de ser atendidos y aceptados a como de lugar.
No percibimos que la desparasitación no es solo física sino también mental y emocional. Está atención puede ser apreciada en una mejora del estado físico y de la respuesta que, bajo consciencia diferente, nos genera una actitud responsable para la vida que deseamos vivir.
Amelia Camacho Guerrero.
14 julio 2026.