Todo ha cambiado y nos muestra la vida de forma distinta, así nuestra mente percibe el entorno y los eventos desde una perspectiva nueva que vamos descubriendo con ojos de la consciencia que ahora nos muestra un programa distinto, algo que nos invita a crear respuestas y a cambiar formas de comunicación y de pensamiento que no teníamos.
Somos nosotros los que damos por terminado este periodo de aprendizaje y de experiencia en la tercera dimensión.
Ahora todo es creado desde la consciencia que cada uno tiene y sus respuestas son creadas con un lenguaje diferente al decidir cambiar de actitudes.
Aquí está el dejar de crear las experiencias que tuvieron por objeto aprender bajo las condiciones de tercera dimensión.
La consciencia que se da cuenta del trabajo realizado en el conocimiento de 3d y opta por el cambio con la fuerza del poder interior que ahora ve desde la neutralidad. Desde ahí crea otros escenarios y otras experiencias acordes a nuevas percepciones de otra dimensión.
Todo está sucediendo en el interior de cada individuo y solo aquel que se observa percibirá su transformación y los cambios realizados.
No hay persona que pueda decirte lo logrado, solo cada uno sabe lo que está experimentando. No hay trabajo pequeño. Cada paso ha de ser valorado y reconocido. Solo uno sabe el impacto de lo que nos lleva a realizar alguna modificación y lo que movió en el interior.
Afuera todo es igual y sin embargo en el interior todo cambio.
El escenario sigue, la obra sigue pero tú ya no participas solo la ves y reconoces tu anterior participación.
Hoy nada de eso te atrapa, ya sabes que es solo una representación, lo real está en tu interior y lo creas y percibes con la consciencia que eres.
Hemos llegado a ese punto en el que todo es parte del teatro en el que se desarrolla la obra que es también la experiencia humana de cada uno.
Amelia Camacho Guerrero.
4 febrero 2025.