Limpieza para el nuevo año.

Atender pendientes antes de empezar el nuevo año es fundamental para la salud mental y emocional. Todo aquello que se deja pendiente gasta mucha energía e impide que nos podamos sentir en paz. 

Para empezar el año es bueno poner orden en la mente y en la casa. Nada más tranquilizante que un espacio ordenado y limpio. Esto refleja el orden de la mente, el orden interno, así como es afuera es adentro. 

Dar atención a estas acciones es también una buena opción para liberarnos de cosas que no usamos y que podemos compartir, cosas que vamos acumulando y que acumulan ideas que no vemos. Por eso el orden y el sacar cosas es equivalente a liberar la mente. 

Cada cosa que retenemos  va acompañada de la idea para no soltarla.

Hay que preparar el espacio para la abundancia, para lo que deseamos disfrutar el próximo año y mientras tus espacios estén ocupados faltara lugar para lo nuevo. 

Ser una persona ordenada y limpia es un reflejo del orden y limpieza de todo lo que hay en el interior de cada uno. Es un ejercicio de desapego ante cosas inútiles para nosotros pero que podrían ayudar a otros. 

Retener está siendo el problema de la distribución de la riqueza en el mundo. Sea nuestro mundo, el mundo donde todos podemos compartir lo que tenemos, donde la bondad y la ayuda se manifiesta como un acto natural y cotidiano que empieza por uno mismo.

Empecemos este año con una actividad de generosidad para los que nos rodean, para los que nos ayudan, ellos pueden ser los mejores receptores de los objetos que deseamos compartir, hay muchas personas que necesitan lo que nosotros ya no queremos. Hagamos actos de servicio en amor empezando por nuestra propia casa.

Prolonguemos esta acción invitando a otros a hacer lo mismo. Hay muchas personas que pueden ser favorecidas por la buena voluntad de todos. 


Amelia Camacho Guerrero. 

29 Diciembre 2017.