El paso del tiempo.

Pensar en el desgaste de los cuerpos y sus facultades viviendo con miedo y sufrimiento por esta natural causa, equivale a vivir con resistencia al tiempo. 

El tiempo es un elemento natural que no admite discusión ni controversia. 

Somos una manifestación del tiempo y en cada forma y expresión de vida éste se percibe sin duda ni clemencia.

Esta oportunidad de vida no es afectada ni alterada por la participación humana.Su duración no es decisión de uno. La materia sí es afectada por los pensamientos y las emociones, el significado y la percepción personal del sentido y dirección de ella.

" La materia es afectada por la información que recibe ", dijo el reconocido neurofisiologo  mexicano Jacobo Grinberg.

El tiempo no contiene significación, cada uno se la otorga. 

Al vivir en un cuerpo físico, todos sus componentes participan ( cuerpo, cerebro, mente, consciencia, sensaciones, emociones, percepciones, palabras) y toda la materia responde a esa información.

El tiempo actúa de manera natural en todas las formas de vida  

Cuidar todas las respuestas que acompañan al cuerpo, hace que se viva el tiempo de vida con disfrute, con el placer que da la oportunidad de elegir en consciencia.

Vivir con la preocupación por el deterioro es crearlo de la manera en que lo pensamos y el significado de todo lo que el tiempo modifica pasa por el filtro de lo aprendido, de los conceptos de vejez y de incapacidad atribuidas al tiempo. No se evita el paso del tiempo  pero ese tiempo puede ser vivido en muy buenas condiciones . Una mente que vive en aceptación de su realidad es capaz de llenar su existencia de actitudes que la colmen de bienestar. 

El tiempo es como es, así como la vida es y no está en nosotros alargarla o acortarla. El como vivimos el tiempo de experiencia que tenemos favorece la calidad de respuesta que si podemos crear. 


Amelia Camacho Guerrero. 

7 octubre 2018.