Cambia, todo cambia.

Inconscientemente se sabe que todo está en movimiento perpetuo y que los cambios suceden aún sin que los veamos o los podamos sentir. En ocasiones pedimos que estos sucedan cuando creemos que es necesario que los eventos o las cosas sean sean diferentes para salir de actitudes o respuestas que ya conocemos y que provocan aburrimiento o gran insatisfacción. 

El camino que recorremos siempre está en continuo movimiento, siempre hay diferentes formas y pensamientos que nos permiten ver y comprobar que nada se detiene  

Por mucho tiempo en nuestro país ha existido la necesidad de ver cambios en la forma de gobierno, en la forma en que todo transcurre frente a nosotros y todos participamos en esta petición. Hoy primero de diciembre está frente a nosotros el cambio solicitado y puede ser que para muchos no resulte fácil aceptar que esto implica que el cambio se nos ha concedido. Ahora puede ser que, para los inconformes, este tampoco sea, una posible solución para el país, sólo porque no es con las condiciones que deseaban.

La realidad es que el cambio está presente y es como es. 

Habrá que ser muy cautelosos para darnos cuenta de que estamos incluidos en él. Habrá que considerar que es lo mejor que podemos hacer para que este cambio sea tan benéfico como lo hemos deseado y pensar con mucha inteligencia en lo que vamos a aportar en ayuda del resultado que esperamos. 

No todo esta en manos ajenas y las nuestras no están exentas de participación. 

Es tiempo de promover el cambio de paradigmas y de formas antiguas de pensar para crecer con la época que nos toca vivir, cambiar de mentalidad y favorecer con buena y consciente actitud lo que viene, hablar con consciencia para crear juntos la realidad que queremos vivir en nuestro país. 

La palabra construye o destruye, seamos de los que construyen y pensemos correctamente en el futuro que es nuestro futuro y de los que vienen. 


Amelia Camacho Guerrero. 

1 diciembre 2018.